Bañarse en la playa. Un gesto tan cotidiano que cada vez entraña más riesgo. Así lo denuncia Felipe Ravina, graduado en Ciencias del Mar y productor de documentales marinos, quien pone de manifiesto la existencia de nuevos vertidos que afectan a las costas del municipio de Adeje y Arona y las consecuentes banderas rojas en las playas de Las Vistas, El Camisón y Las Américas. «Hay mucha gente que se baña en esta parte del litoral y a la que no se informa del porqué de estas banderas», asevera Ravina. Ya hay casos documentados de gente que ha salido del agua con afecciones oculares o picores en la piel. «¿Hasta cuándo vamos a permitir esto?», reivindica.
El lunes tuvo lugar el citado vertido y al día siguiente, el martes, se cerraron las playas. Con el paso de la borrasca Therese, el sistema de saneamiento se desbordó, dejando una imagen caótica: la de unas playas repletas de toallitas y la del personal de socorrismo vistiendo mascarilla y guantes. Asimismo, en el vídeo compartido por Ravina, puede apreciarse la salida de supuestas aguas negras directamente a las citadas playas mientras se observa a gente dispuesta a meterse para realizar surf.
En las islas, los vertidos al mar no son una cuestión baladí. En la actualidad existen más de 403, acorde al Censo de Vertidos desde Tierra al Mar del Gobierno de Canarias. 291 son ilegales. Para Samuel Rodríguez, coordinador de Rebelión Científica en Canarias, que un emisario esté autorizado no quiere decir que el agua sea de calidad. Algo que califica como un problema «estructural» y «sistemático». Hay que recordar que tan solo en 2025 se cerraron más de doce playas por contaminación marina en la isla de Tenerife.

«Hacer tanta presión que el problema sea imposible de ignorar hasta que se nos escuche»
Ravina llama a la población a denunciar la situación y a «hacer tanta presión que el problema sea imposible de ignorar hasta que se nos escuche». Aunque esta no sería la primera de las manifestaciones. El pasado 26 de mayo, un centenar de personas se congregaron en Las Américas para exigir un agua de calidad ante una problemática que, según Alianza Local, una de las plataformas que convocaron dicha protesta, lleva más de 20 años denunciándose.
Igual o más importante fue la que recorrió las principales calles del Puerto de la Cruz ante el cierre de Playa Jardín. Más de mil personas se reunieron y clamaron «más soluciones y menos reuniones», lo que se saldó con la investigación de cinco cargos políticos, dos absueltos por no tener competencias en materia de saneamiento y con el vecindario de Punta Brava que todavía denuncia el arreglo del emisario y los puntos de vertidos causantes de la contaminación.

Depuración natural, reforma de las estaciones depuradoras y obligaciones normativas para hoteles, grandes superficies y urbanizaciones
La contaminación del agua ha sido uno de los aspectos que más se ha reivindicado en las manifestaciones por un cambio de modelo socioeconómico que han recorrido toda Canarias el pasado 20 de abril de 2024, el 30 de mayo del mismo año y el 18 de mayo del año pasado. En 80 y pico medidas para un cambio de modelo, documento gestado por la plataforma Canarias Palante tras las manifestaciones, se le exige al Gobierno de Canarias la consecución de los vertidos cero.
El mencionado objetivo, atestigua el escrito, solo puede lograrse mediante una reforma de las estaciones depuradoras y un mayor control del uso de los recursos hídricos en los hoteles, grandes superficies y urbanizaciones. También plantea la modificación de la Ley de Aguas de Canarias, vigente desde 1990, pues no «responde adecuadamente a los desafíos actuales que enfrenta el archipiélago».
Por ahora, el Gobierno de Canarias plantea un nuevo Proyecto de Ley para modificar la Ley de Aguas con el objetivo de «adaptarla a las directivas comunitarias en aspectos tan fundamentales como la planificación y gestión de las aguas, desde un particular punto de vista medioambiental».










