La Biblioteca Pública del Estado de Santa Cruz de Tenerife acogió el pasado sábado, 20 de febrero, una nueva sesión de Historiae: desmontando bulos sobre… Se trata de una charla mensual dedicada a un tema histórico, con el cual se identifican algunos bulos que existen sobre el hecho del que se hable. Estos mitos han calado en el imaginario colectivo y promueven la desinformación. La tertulia está protagonizada por el divulgador de historia Óscar Hernández. En el caso de este mes, el objetivo de la actividad fue desmontar bulos sobre el fascismo, explicar las bases fundamentales de esta ideología y debatir sobre su resignificación en la actualidad.
Poco a poco, el público comenzó a entrar en el salón de conferencias de la biblioteca. En esta ocasión, el historiador reconoció algunas caras nuevas entre la multitud. La charla dio comienzo a las 18.00 horas con una primeras palabras de Hernández, quien comentó: «Justo hoy se cumple un año desde que comenzamos este ciclo y me gustaría agradecerles su apoyo».
Interpretaciones erróneas del wokismo y fascismo
A continuación, el conferenciante señaló que en la actualidad existe una interpretación errónea del término «fascismo», empleado a menudo como insulto político sin rigor histórico. Este uso generalizado, según recalcó Hernández, provoca dos problemas: «la difamación de personas que no cumplen las características del fascismo y la banalización del concepto». Asimismo, también lo comparó con la creciente «moda» de llamar a todo woke. «El problema aparece cuando llamamos a todo woke o fascista, pues banalizamos ambos términos», comentó.
Por otro lado, este mismo hizo énfasis durante la primera parte de la charla en que «realmente el fascismo no fue algo cerrado o de manual», sino que cada país lo adaptó a su idiosincrasia. Por esta misma razón, explicó que existen «diferencias abismales» entre el fascismo alemán y el chino o el irlandés. Además, destacó que han habido diversos movimientos fascistas en todo el mundo, no solo el alemán o el italiano, pese a que son los más conocidos.
Las principales características del fascismo
El divulgador comentó las cinco principales características que fundamentaban a cualquier movimiento fascista, entre las que estaban el ultranacionalismo, los planes de conquista total del poder o la creencia de que «algo» amenaza la nación.
Más adelante, Hernández explicó que el fascismo defendía un «pensamiento palingenésico» en la mayoría de casos. Según lo definió el historiador: «El término hace referencia al renacer que promete la representación política cuando llega al poder. Algo así como el ave fénix, la cual resurge de las cenizas después de morir».
Por otro lado, también comentó brevemente la estrategia de captación de votos que empleó la militancia nazi. Esta misma añadió en el nombre del partido (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán) la palabra «socialismo» con el mero objetivo de atraer a la clase obrera. «Puedes ponerte el nombre que quieras como partido, pero eso no significa que tengas que cumplir con ello», destacó.
«El fascismo era como una religión»
El conferenciante recalcó que esta ideología «arrasó entre la comunidad protestante». Esto se debe, según explicó, a que sus fundamentos chocaban con las ideas cristianas, como la del amor al prójimo. El objetivo del fascismo era «promover la superioridad de su raza frente al resto, es por ello que realmente no seguían estos ideales cristianos», menciona el historiador.
La charla de este mes concluyó con la muestra de algunos gráficos que comparaban el «ascenso meteórico» del partido nazi durante los años treinta en tan solo cinco años. Además, analizó cómo la esfera nazi consiguió reunir a tanta gente mediante la represión, el miedo y la violencia en las calles.
Finalmente, el divulgador dio paso a algunas preguntas del público y agradeció de nuevo el apoyo incondicional en estas charlas.










