“El baile debería ser considerado un deporte, pero no uno olímpico”

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Judit García Martín es alumna del primer grado de Periodismo en la Universidad de La Laguna. Esta joven complementa sus estudios con el baile. Pertenece a la academia MMDanza y es componente del grupo de competición Élite, agrupación galardonada a nivel nacional e internacional. En PERIODISMO ULL hemos querido tratar este tema con mayor profundidad y saber más acerca de esta disciplina de la que aún se debate si debe ser considerada deporte o no.

¿Cuándo surge tu interés por el baile y cuánto llevas practicándolo? “Empecé a bailar hace 2 años y todo fue porque había dejado la gimnasia rítmica: el médico me lo recomendó por problemas de articulación. Mi madre fue la que me planteó entrar en otro deporte para que no me diera ansiedad y poder seguir adelante. Entonces apareció el baile como opción. Decidí probar y ahora no quiero dejarlo por nada en el mundo”.

 «En gimnasia rítmica nunca se podía llegar tarde, siempre llegábamos hasta media hora antes e incluso ya habíamos calentado»


¿Qué diferencias hay entre el baile y la gimnasia rítmica? “Pues primero que nada la disciplina. En gimnasia rítmica hay mucha más disciplina que en el baile, en el sentido de que no era una opción el venir vestido de cualquier manera a entrenar. El baile es más libre en esa faceta. Otro ejemplo es la puntualidad. Mientras que en baile se te permite poder llegar tarde una o dos veces, en gimnasia rítmica nunca se podía hacer algo así. La gimnasia se centra más en las acrobacias y en que estas se ejecuten perfectamente, mientras que en baile entran en juego también la técnica, el físico, la precisión, la expresión, entre otras cosas. La relación que forjas en las dos disciplinas tampoco son iguales. En baile el ambiente es tan bueno que acabas formando parte de una gran familia más que ser un grupo”.

¿Qué crees que debe tener un buen bailarín? “Las características que debe tener un buen bailarín serían disciplina, confianza en sí mismo, seguridad, autocrítica, exigencia, etc.”.

¿Has conseguido algún logro hasta el momento? “Hasta el momento los logros han sido pocos, porque estoy empezando, pero pertenezco a un grupo llamado Élite que ha quedado subcampeón de Canarias y bronce en Europa en danza urbana”.

¿Cómo te ves en el futuro en este mundillo? “Pues no me gusta pensar en el futuro la verdad, prefiero seguir trabajando y mejorando en el presente y ya se verá lo que pasará en el futuro”.

«Mucho esfuerzo, tiempo y disciplina, justo lo que todo deporte requiere»


En referencia a este tema, siempre ha habido un debate sobre si el baile es considerado un deporte o no, ¿cuál es tu postura al respecto? “Yo pienso que sí porque se le dedican las mismas horas que otros deportes y en épocas de campeonato o actuaciones llegamos a ensayar hasta 5 horas seguidas o más incluso en días festivos y vacaciones. También se realiza una actividad física y lleva a cabo mucho esfuerzo, tiempo y disciplina, justo lo que todo deporte requiere”.

Entonces, ¿piensas que el baile también debería ser un deporte olímpico? “En mi opinión, el baile debe ser un deporte, pero no uno olímpico. Al entrar en las Olimpiadas, el baile perdería parte de su esencia, ya que tiene sus propias competiciones y dichas citas perderían también su esencia. Si el baile entrara en algo tan cerrado como los JJ.OO. limitaría su creatividad, que es una de las características principales. A parte de ser deporte es arte y cultura».

¿Cuáles serían algunas de tus anécdotas, buenas y malas, que has tenido hasta ahora? “Como anécdota buena me quedo con los ensayos de verano, los viajes de los campeonatos, las risas y el buen rollo en los ensayos, las noches en los hoteles… todo, en realidad. Estar con la gente del grupo en general. Como anécdota mala, personalmente es porque yo soy muy exigente. Por ejemplo, cuando hago algo mal o que no me sale como yo quisiera, me suele afectar mucho».