El Salón de Actos de la Pirámide abrió sus puertas el viernes, 13 de marzo, a las 12.00 horas para celebrar En la ínsula de las casas vacías. Conversación con David Uclés. Un encuentro con el escritor organizado por el Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria de la Universidad de La Laguna. El coloquio inauguró el proyecto ‘Los días del libro: un año para habitar la palabra’, que se va a desarrollar a lo largo del año 2026 a través de una serie de actos culturales y académicos que van a permitir vivir y celebrar la lectura como una experiencia colectiva.
Se encargó de abrir el acto Isabel Karely León, Vicerrectora de Cultura y Extensión Universitaria. «Es un privilegio contar con un autor que sin duda está siendo una referencia, el fenómeno literario de la última década, con esa capacidad de volcar años de trabajo en torno a la historia y convertirlo en pura magia literaria», declaró León. A continuación, cedió el escenario a la Agrupación Teatral de Filología.
Para comenzar, ante la mirada de más de doscientas personas, interpretaron uno de los primeros acontecimientos de la novela: la pérdida de Ricardo. En la escena, la actriz principal estuvo acompañada por el narrador. Quien para concluir la primera representación, dio la bienvenida al público y dio paso al escritor y a sus entrevistadoras, Akeisha Ilieva y Beatriz Ortiz, estudiantes del Grado de Filología.
«Espero que la próxima vez que venga el monumento de Franco ya no esté»
A medida que se fue conversando con el escritor, fueron sucediendo una serie de escenas de La península de las casas vacías adaptadas por el propio grupo de teatro. Se representó cuando Pablo y José van a despedirse de su padre y se vio también una recreación inspirada en las palabras de Miguel de Unamuno sobre la Guerra Civil Española.
Uclés comenzó agradeciendo la invitación y la asistencia y declarando estar muy contento de estar en Tenerife. «Espero que la próxima vez que venga el monumento de Franco ya no esté», comentó desatando aplausos. La conversación se inició hablando de memoria histórica y memoria LGTBI. El escritor afirma que esta última está presente en su obra pero no había una intención. «El amor más puro yo lo concibo entre dos hombres, entonces en mis libros suele haber romances entre dos hombres», añade. Además, asegura que también lo hizo porque le parecía que era un amor muy poco tratado en literatura y en cine.
Por otro lado, revisitando su trayectoria, sobre el proceso de gestación de su libro publicado en 2024, comenta que siempre estuvo ahí: «Entre los 19 y los 34 uno cambia mucho de personalidad y de madurez. En todo lo que yo he hecho en mi vida, música, pintura, literatura incluso los amantes que he tenido, las amistades, siempre ha estado La Península ahí».
«Soy muy bohemio y la manera de vivir de antaño sin tecnología siempre me ha atraído»
En el acto, también hubo momentos para hablar del lugar de nacimiento del artista, Quesada, un pueblo de Jaén. De manera anecdótica contó que en el cementerio municipal hay una tumba para Odisto: «Yo creo que es la primera vez que el personaje de un libro tiene una tumba en un cementerio público», admite.
Acerca de la necesidad de mirar atrás y rescatar la herencia de los abuelos y los antepasados, declara que en su literatura no lo hace con la finalidad primigenia de que la historia de su familia perdure. Sino que lo hace porque disfruta metiéndose en sus mundos, porque «soy muy bohemio y la manera de vivir de antaño sin tecnología siempre me ha atraído», comenta.

En cuanto a los elementos que desbordan los límites de lo real que aparecen en su obra , cuenta que esta idea de tensar la realidad empezó siendo una cosa puramente estilística. Intenta que la persona que lo lea se evada, vaya a otro lugar, que sean textos líricos y que tengan imágenes bellas.
Con respecto al descrédito del pensamiento crítico y la importancia de recuperar en la novela voces de personajes como Unamuno, declara que su intención es aportar una pequeña ventana a quien lo lee hacia lo que intelectuales de la época pensaban al respecto. Asimismo, afirma que el mayor problema que tenemos ahora es la individualización extrema a la que nos han sometido las redes sociales.
«Valoro, aplaudo y celebro a quienes usan su voz»
También sostiene que la gente tiene miedo de expresar, porque muy pronto hoy si te expresas mal te pueden cancelar o ridiculizar en las redes. A lo que se le suma que la sociedad está muy polarizada. Respeta que las voces de los intelectuales estén un poco más dormidas porque pueden perder cosas, pero valora, aplaude y celebra a quienes usan su voz.
Llegando al final del acto, se habló del papel del arte en la sociedad actual. «Para mí el arte es tener la suerte de poder transmitirle algo al otro mediante una catarsis y emocionarlo, sacudirlo un poquillo», afirma. Además, en varias ocasiones se nombró al pintor Rafael Zabaleta, paisano de Uclés. El autor cree que por esa influencia escribe en realismo mágico: «Tuve de referente a un hombre que las escenas cotidianas las plasmaba de una manera que las reconociera el pueblo, pero distorsionada, y al final es lo que yo hago con mis textos».
«No sintáis complejo por estar en los márgenes respecto a un país peninsular»
Para concluir, el autor dedicó unas palabras al público. Con el tiempo ha descubierto que tener un pueblo es su mayor riqueza. Aunque comenta que él no es nadie para dar consejos, dice: «No sintáis complejo por estar en lo márgenes respecto a un país peninsular, es al contrario, es algo de lo que estar muy orgulloso».
Como punto y final, Isabel Castells, directora del Secretariado de Desarrollo Cultural y Biblioteca, entregó al escritor un regalo simbólico relacionado con la tradición insular: un mapa de San Borondón y una edición de algunos textos que recogen testimonios esta isla imaginaria.
En declaraciones posteriores al acto, David Uclés afirmó que a quienes les gustaría dedicarse a la escritura les diría «que escriban primero por vocación, porque pasan un buen rato y sienten que son felices haciéndolo. Y que no lo dejen, que es un camino muy largo, un camino de muchos noes, las puertas no se abren… pero hay que insistir, insistir, insistir». Aclarando que si es vocacional al final se consigue, pero requiere invertir mucho tiempo y dar ese salto al vacío: «La vida es un sueño breve, o sea que hay que tomar esas decisiones, yo les recomiendo que lo hagan».
Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna, Francisco J. García, aseguró que percibe un interés creciente por las actividades culturales que organiza el Vicerrectorado de Cultura y Extensión Universitaria. «La acogida que está manifestando nuestra comunidad es altísima y en ese sentido, yo como rector, estoy muy orgulloso», aseguró García. Culminando en que esto es un motivo para la esperanza en momentos tan complicados como los que estamos viviendo».










