La entrada estuvo abierta al público hasta completar aforo. Foto: A. Machín

CajaCanarias celebra su gala de premios en Santa Cruz de Tenerife

Cultura / Ocio

El viernes 30 de enero, la fundación CajaCanarias abrió sus puertas para premiar el arte y la cultura. A las 19:00 horas, el barullo de quienes entraban rompía el silencio del salón de actos. Cada quien buscaba el mejor sitio mientras esperaban expectantes el comienzo del evento. Las luces se apagaron y el proyector empezó a funcionar. Entonces, la calma volvió a reinar. Una cara conocida salió a abrir la gala. La cantante Raquel del Rosario comenzó a interpretar su nueva canción La voz olvidada.

Al terminar, Raquel Toste y Carlos Centurión tomaron las riendas como presentadores de la noche. Ambos dan la bienvenida y realzan estos galardones como una «catapulta profesional». La primera categoría fue la de fotografía Cebrián, en la que fue seleccionado Roberto Casañas por Paisajes de Canarias . Luego, llegó el turno para Marta Torrecilla por su documental De interés insular, basado en el turismo y el cuidado del territorio.

Los aplausos no cesaban en ningún momento, quienes ganaban eran arropados por vítores cuando se anunciaba sus nombres. Amos Milbor no fue la excepción con su corto de ficción Inmaculada.  De igual forma, su compañero Marco Antonio Toledo por la animación Mundo pecera. Este último, mientras se aclaraba la  garganta por la emoción, agradecía el reconocimiento a un trabajo tan artesanal y complejo.

La cantante Raquel del Rosario participa como invitada. Foto: A. Machín

Las nominaciones tuvieron una pausa para conversar con la artista invitada Raquel. Ella relataba cómo fue su retiro musical después de Eurovisión, su maternidad y lo feliz que se sentía regresar al gremio. Explicó la relación entre su bisabuela y la canción Al golpito una pieza que refleja el ritmo de vida en las islas de hace décadas. Al acabar, cantó la melodía acompañada de las palmas de quienes estaban presentes.

La misma cantante entregó el premio de música joven a Ana Ayala Quartet feat. Cristopher Pérez, un quinteto que mezcla el jazz, el pop y la música clásica. Por otro lado, la investigación también tuvo su espacio en esta celebración, ganando el estudio de Paula Barbero. La premiada comentó que su análisis Trabajo y Educación Infantil en el Mundo Rural de Tenerife al final del Siglo XVIII había durado cinco años. Por esta razón, ese momento la llenaba de mucha satisfacción.

En la categoría de artes plásticas, el jurado seleccionó como ganadora las obras de Maï Diallo Body Horror I y II. Sus agradecimientos fueron invadidos por las lágrimas mientras el público la animaba a seguir. El discurso terminó con un recordatorio sobre «no abogar por el silencio ni el olvido». Siguiendo la temática y la emotividad, la fundación realizó un homenaje al fallecido Cristino de Vera . Mediante un discurso y un vídeo retrataron la esencia del pintor tinerfeño a la vez que todas las esquinas se inundaban de nostalgia.

Víctor Ruiz gana la categoría novela con su obra ‘Nudo’. Foto: A. Machín

Seguido a esto, el momento de la literatura había llegado. Román del Pino fue victorioso en la poesía con sus versos en Como el miedo de un molusco sin concha.  Para él, el galardón era muy simbólico, ya que «este arte no le promete un destino, sino una forma de tantear un mundo a oscuras». La siguiente fue María Laura Dueñas con el relato corto Metaloides,  que narra un mundo isleño que se resiste ante los cambios contemporáneos.

El último en ser premiado dentro de las categorías fue Víctor Ruiz por su novela Nudo.  Cuando los presentadores anunciaron su nombre, se lograba escuchar algún que otro «te lo dije, iba a ganar él» dentro del público. Raquel del Rosario hizo su última aparición en el evento para cantar su pieza más popular, Esta soy yo,  realizando un viaje en el tiempo hace veinte años.

Este año, CajaCanarias tomó la decisión de dar dos distinciones honoríficas. La colectiva fue para la Orquesta Sinfónica de Tenerife y la individual para Wolfredo Wildpret . El científico canario dedicó unas palabras a la organización. «En esta fundación se sigue pensando en el futuro y se mejora el presente», declaró antes de recibir una ovación de pie. La gala culminó con el discurso de Humberto Orán , presidente de la institución, quien prefirió ser breve dado a la carga emocional de la jornada.

 

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