El Salón de Actos del Tenerife Espacio de las Artes (TEA), fue testigo el pasado jueves, 4 de diciembre, de un diálogo con Nerea Pérez de las Heras. El encuentro formó parte del programa del HER Feminist Festival 2025 celebrado en Santa Cruz del 2 al 5 de diciembre. El acto comenzó pasadas las 18.30 horas. La directora del festival, Alejandra Galo, dio la bienvenida a la charla agradeciendo al público su asistencia y lamentando que mucha gente se había tenido que quedar fuera tras completar el aforo. Además, recordó que el evento pretende posicionar Canarias en un radar global de experimentación, música y pensamiento feminista. Un salón de actos a rebosar se llenó de aplausos con la llegada de la periodista, cómica y comunicadora. Se encargaron de dirigir el coloquio Izaskun Legarza, fundadora de la Librería de Mujeres de Canarias, y el periodista, Alfonso Mareschal.
«Soy una chica de barrio, con un carácter muy expansivo, que se hace muchas preguntas todo el rato y que se las hace en público desde hace algunos años. Soy una persona sostenida por otras muchas, algunas vivas, otras muertas, algunas son mis amigas, otras son personas a las que no conozco, mujeres a las que no conozco, pero que me han hecho pensar y construirme» así respondió Pérez de las Heras, a la primera cuestión. Asimismo, añadió que le parece importante «situarse geográfica y socialmente cuando te preguntan quien eres porque esta es la manera de hacer un discurso desde un lugar concreto, y mi lugar es una familia obrera, un barrio, y un pensamiento determinado».
Luego, a raíz del lema del festival este año (De Canarias al mundo: la resistencia suena en colectivo), destacó que el colectivo feminista está en la resistencia, pero también tiene que proponer: «hay que insistir en que ofrecemos un lugar placentero de libertad y de buena vida».
«Decir que el feminismo está dividido es un truco para desactivarlo»
La periodista explicó que el feminismo tiene que estar en conversación y en discusión constante, y tiene que caber el disenso, lo que, no son buenos tiempos para ello debido a que «ahora nos hemos acostumbrado a que las comunicaciones se hagan en zascas».
Además de feminismo, se habló de discapacidad. Según la comunicadora, «se echa mucho peso encima de las vidas discapacitadas como si estas merecieran una compasión especial». Espera que el mundo se adapte a estas personas. «La realidad es que el mundo está preparado para un pequeñísimo porcentaje de la población, que es la gente joven capacitada, capaz de trabajar muchísimas horas, neurotípica, blanca y delgada», comenta.
Por otro lado, el humor también fue protagonista a lo largo de toda la conversación. Varias intervenciones de Pérez de las Heras provocaron risas entre el público. Ella misma asegura que maneja cómoda ese lenguaje y lo utiliza como herramienta de comunicación. Ante la creencia de que las mujeres son muy malas humoristas declara que este pensamiento surge porque han sido el objeto de la broma durante muchos años, igual que lo ha sido la violencia o la invisibilización. «Evidentemente, sí somos graciosas. Somos exactamente igual de graciosas, quizá tenemos menos tiempo para ser graciosas porque hacemos una doble jornada…puede ser», apuntó.
«A los jóvenes les han hecho creer que la hegemonía es feminista y ser machista es contrahegemónico»
En cuanto a la juventud en la actualidad y la ultraderecha, declara que «no son tantísimos como nos quieren hacer creer». Pues por las estadísticas, suponen un 30 % en intención de voto, estando el abstencionismo todavía por encima. La comunicadora destaca: «Daros cuenta del milagro que es que haya juventud con esa conciencia social, que siga siendo de izquierdas, antirracista e inclusiva con el aparato propagandístico que se ha desplegado desde la ultraderecha con todo a favor», refiriéndose al dinero y las redes sociales. Además, afirma que la ultraderecha incluso teniendo un ecosistema perfecto de propaganda, hay mucha resistencia juvenil y feminista. «Creo que debemos estar súper orgullosas», asegura. Y aconseja coger por banda y sentar a los que tengamos cerca, porque no sirve de nada el TikTok, pues «está comido por los fachas y comprado».
Para finalizar, la autora de Feminismo para torpes aclaró que no hay que obsesionarse tanto con el sujeto político, sino que en lo que hay que pensar es en el objetivo político, en a dónde vamos, y «ahí se ve clarísimamente, quienes son tus enemigos y quienes son tus aliadas».
Al terminar el coloquio el público se puso en pie y ovacionó a Nerea Pérez de las Heras por casi un minuto.










