«En este sector es clave que transmitas presencia y seguridad.» Foto: PULL

«Tengo claro que voy a llegar lejos en el mundo de la moda»

Cultura / Ocio

Raquel Mendes es una modelo, natural de Fuerteventura, que con tan solo 20 años ha participado en múltiples certámenes, con presencia en citas destacadas como la Fuerteventura Fashion Week o la Tenerife Fashion Beach. La majorera compagina su crecimiento en la industria de la moda con sus estudios universitarios en la Universidad de La Laguna, demostrando que la formación académica y las pasarelas pueden ir de la mano.

Actualmente, tras haber alcanzado el puesto número ocho en el certamen nacional RNB España representando a Zamora, Raquel se consolida como una de las promesas del modelaje canario que busca ahora expandir sus horizontes hacia el mercado peninsular.

¿Cómo empezaste en el mundo del modelaje? «Surgió a raíz de un comentario que me hicieron cuando tenía 14 años. Decidí informarme por mi cuenta y comencé a formarme en una agencia de Fuerteventura para aprender el oficio con seriedad. A pesar de las limitaciones de vivir en una isla menor, logré participar en eventos como la Fuerteventura Fashion Week. Al mudarme a Tenerife, pude profesionalizarme y firmar finalmente con una agencia. Para mí, este camino no ha sido un golpe de suerte, sino un proceso de constancia y paciencia

¿Cómo es la preparación física y mental para un certamen de este nivel? «La preparación para un certamen de alto nivel como RNB España es mucho más dura de lo que parece. Al no contar con delegación, yo misma gestioné el vestuario, los proveedores y cada detalle bajo una gran presión. Fue muy intenso a nivel mental. El plano físico también es exigente, aunque ya estaba acostumbrada a entrenar, la alimentación fue lo más complicado, mantener el nivel y las dietas durante meses requiere constancia.»

Preparación de vestuario en la Fuerteventura Fashion Week. Foto: PULL

«No se trata solo de llevar una banda, sino de estar a la altura de lo que representa»


¿Cómo es el proceso de decidir la representación de provincias? «No es tan estratégico como parece, ya que el concurso tiene varias fases hasta llegar a la etapa provincial. Por origen, me correspondía representar a Gran Canaria, pero por desconocimiento no me presenté. Al pasar directamente a la etapa nacional, la organización me asignó la provincia disponible, Zamora. Asumí ese papel con respeto y responsabilidad, entendí que no se trata solo de llevar una banda, sino de estar a la altura de lo que representa. Haber logrado el puesto número ocho nacional fue una experiencia que reafirmó todo mi trabajo previo. Para mí fue un orgullo poder representar a Zamora.»

¿Qué pasó por tu mente cuando supiste que serías Miss Zamora? «Fue un momento de impacto y una mezcla de sorpresa con responsabilidad. Entendí de inmediato que asumía un papel público que me exigía estar a la altura en todos los sentidos. Ser mis no es solo una imagen o una fotografía bonita; es representación, compromiso y coherencia. Me propuse que el título no me cambiara, sino que reforzara mi disciplina, carácter y constancia. Confirmé que lo importante no es llevar la banda, sino cómo la sostienes. Ese valor reside para mí en el trabajo silencioso más que en el reconocimiento externo

RNB España es el certamen de belleza más importante de España. Foto: PULL

«Me llevé amistades reales»


¿Cuál ha sido el reto más difícil que has tenido que superar para llegar hasta donde estás hoy? «Mi mayor reto ha sido creer en mi potencial sin que la incertidumbre o la ubicación geográfica limiten mis aspiraciones. Vivir en Canarias impone barreras logísticas frente a la inmediatez de ciudades como Madrid, lo que dificulta acceder a oportunidades constantes. Pese a ello, decidí priorizar mi carrera universitaria en las islas. Esta es una industria en la que la seguridad en ti misma y la estabilidad emocional son fundamentales. Y en eso sigo, puliéndome y construyéndome con paciencia.»

¿Cómo es el ambiente detrás de cámaras? ¿Se crean amistades o domina la competitividad? «Detrás de cámaras había compañerismo, respeto y una energía muy sana. Aunque todas buscábamos ganar, existía un apoyo mutuo constante donde nos ayudábamos con los nervios o el vestuario. De esta vivencia me llevé amistades reales con las que sigo manteniendo el contacto a pesar de la distancia. Sin duda, lo más bonito fue comprobar que se puede competir con carácter y ambición sin perder el respeto.»

Durante una de sus sesiones profesionales de modelaje. Foto: PULL

«No lo veo como una etapa pasajera»


¿Cuáles son tus próximos objetivos dentro del modelaje? «Mi objetivo principal es firmar con una agencia en la península que me permita ampliar horizontes. Me gustaría comenzar a trabajar en otras ciudades y, poco a poco, hacerme un nombre dentro del sector. No lo planteo como un salto inmediato, sino como un algo progresivo. Prefiero avanzar con pasos firmes, bien construidos, y seguir preparándome para que cuando llegue la oportunidad, esté realmente lista para aprovecharla.»

¿Te gustaría dedicarte a esto a largo plazo o tienes otros planes? «Tengo la convicción de que quiero dedicarme a esto a largo plazo. No lo veo como una etapa pasajera, sino como un camino en el que quiero seguir consolidándome profesionalmente. Para ello, apuesto por una formación académica sólida que me brinde opciones y complemente mi carrera en el futuro. Intento mantener una mentalidad positiva y segura respecto a mis objetivos. Si depende de mi disciplina, mi constancia y mi trabajo, tengo claro que voy a llegar lejos en el mundo de la moda.»

 

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