VIIIº Promoción de Periodismo de la ULL
Foto de familia de la VIII Promoción de Periodismo. PULL

Un adiós que no es despedida

Opinión

Melancolía, ilusión, sentimientos… En resumen, un cóctel molotov que se traduce en sonrisas y lágrimas. Ayer viernes, 28 de junio, la VIII Promoción de Periodismo de la Universidad de La Laguna despedía con orgullo tanto tiempo de esfuerzo y trabajo. Por ello, enhorabuena, compañeros. Hoy vuelvo a alzar la mano para así decirle adiós a tantos compañeros con los que he compartido momentos de pasillo, cafetería, reuniones, estrés o miradas. Ahora se cierra una etapa compuesta por cuatro años y miles de vivencias que han favorecido su crecimiento personal y profesional para llegar a ser periodistas. ¡Periodistas!

Hace once meses empezaba a ser consciente de que aquellas personas que tanto me habían enseñado se iban, pero no para siempre. Hoy se repite ese sentimiento, así que no quiero dejar pasar la oportunidad de dar las gracias a todas esas personas que de manera más o menos directa han estado ahí para dar consejo o apoyo en situaciones difíciles y que se han convertido en parte de mí de manera irremediable. Os estaré eternamente agradecida.

Nuevas manos para sustentar el futuro


Entre tantas emociones, sí que me gustaría destacar el orgullo que siento por estos nuevos periodistas. Algunos se seguirán formando, otros comenzarán a buscar empleo y otros están ya ejerciendo o tienen grandes proyectos entre manos: ánimo y suerte, vuestros nuevos pasos estarán llenos de éxitos. Y es que los que ayer se graduaron tienen iniciativa, tesón y ganas, así que hoy el mundillo de la comunicación debería estar de celebración. Al menos yo lo estoy y me consta que los egresados también.

Eso sí, no puedo evitar pensar en una expresión latina en concreto: tempus fugit. Significa que el tiempo vuela y, en efecto, lo hace. ¿Por qué lo digo? Parece que fue ayer cuando oficialicé la matrícula de la Universidad y, ¿saben qué? Solo queda un año para que esta etapa se termine. Aproximadamente, dentro de 365 días podré decir que lo conseguí mientras miro hacia atrás para analizar el camino recorrido.

La profesión más… del mundo


Pero, por supuesto, no, este recorrido no es sencillo. Nobody said it was easy, como diría la canción de Coldplay. Sin ser maestra de nada y aprendiz de todo, me aventuro a decirle a mis compañeros de cursos inferiores que no se dejen llevar por los momentos de agobio, que el mundo no se va a acabar por un mal día o un mal mes, que es normal flaquear en algunos momentos. Que mientras tengan ganas, vocación y empeño, todo saldrá bien. Que según Gabo, esta es la profesión más bonita del mundo: solo nos queda vivirla muy adentro y disfrutarla.

Una de las enseñanzas más importantes y que no está recogida en ningún libro es que un adiós no siempre implica una despedida. Las personas que reciben nuestro mensaje de «hasta pronto» se van físicamente y se quedan emocionalmente. Esa permanencia es magia en estado puro: les notamos cerca aunque estén lejos, notamos su cariño aunque no lo puedan demostrar en el día a día. Y esto es lo que pasa con la VIII Promoción de periodistas que ayer se graduó.

Conviértete en una cita célebre. Vive en la sonrisa de las palabras. Aférrate a la magia del periodismo.

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