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Un fisquito de matemáticas

«Aprender matemáticas es un derecho sin exclusión y no está siendo así»

Ciencias
La ponente ejerce como profesora de Matemáticas en el Grado de Educación. Foto: Á. González

El Aula Magna de la Facultad de Física acogió ayer jueves, 25 de abril, el último episodio de la octava temporada de Un fisquito de Matemáticas, una serie de charlas de diez minutos que pretenden dar valor a esta ciencia. En esta ocasión, la profesora de Matemáticas en el Grado de Educación de la Universidad  de La Laguna, Alicia Bruno, fue la encargada de la clausura con su ponencia Equidad y educación matemática, en la que destacó la importancia de esta como elemento instructor en cualquier ámbito.

La charla comenzó con una introducción de la promotora de esta iniciativa Edith Padrón. «Han sido 80 fisquiteros diferentes y 71 fisquitos los que se han llevado a cabo durante estas ocho temporadas», destacó. Además, confirmó que el proyecto continuará dos temporadas más, las cuales se desarrollarán el próximo curso 2019 /2020. Asimismo, finalizó su intervención agradeciendo a todos los participantes de esta temporada su implicación durante estos meses.

Alicia Bruno inició su ponencia afirmando que «aprender matemáticas es un derecho, sin exclusión, y no está siendo así». Para ello se apoyó en investigaciones como la de Maccoby y Jacklin de 1974, quienes sostienen que los varones obtienen mejores resultados en las ciencias exactas, mientras que las mujeres tienen un mejor desempeño en lectura y escritura. Del mismo modo, expuso los datos de la ONU recogidos en su objetivo 4 del programa Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, los cuales reflejan la inequidad existente en la enseñanza.

Diferencias educativas


Por otra parte, la fisquitera definió la palabra equidad como la forma de educar de acuerdo a las diferencias y necesidades individuales, sin que las condiciones económicas, demográficas, geográficas, éticas o de género supongan un impedimento al aprendizaje. Prosiguió diciendo que «a veces hay que darle más al que no tiene para que consiga lo mismo», ya que supone un trato diferenciado para suprimir la injusticia. Mientras que en igualdad educativa se decía que había que darle a todos lo mismo.

Continuó con la exposición de los resultados de un estudio realizado a estudiantes de Inglaterra  sobre el rendimiento académico en 2007. El 77 % de los encuestados logró las expectativas, mientras que el 33 % estuvo por debajo. Posteriormente, se concluyó que los integrantes de este último porcentaje recibían ayuda económica en alimentación (clase social baja), tenían alguna discapacidad o pertenecían a minorías étnicas, lo que reflejaba la inequidad de la educación matemática.

Factores distintivos y soluciones


Acerca de las diferencias de género y la resolución de problemas, mencionó los factores biológicos que intervienen como:  las niñas son innatas en la capacidad espacial, en el pensamiento de orden superior y en el desarrollo del cerebro; y sociales, las féminas creen que las matemáticas no son importantes o que incluso no forman parte de la identidad de una joven.

Para finalizar la ponencia, Alicia Bruno presentó una serie de medidas para afrontar este problema actual. Entre las soluciones que planteó, destaca exigir políticas equitativas en educación, reflexionar para modificar nuestra mirada sobre la normalidad y lo equitativo y apoyar a organizaciones que trabajan por la formación de alumnado con discapacidad o de zonas desfavorecidas. Por último, se dirigió a los futuros profesores de secundaria diciendo que «trabajen por adaptar contenidos matemáticos y crear recursos necesarios».

Un fisquito de tres puntas

Ciencias
Guillermo Herrera y Christian Bartolomé en el Aula Magna de la sección de Matemáticas. Foto: M. Moreno

El Aula Magna de la sección de Matemáticas y Física celebró ayer, 28 de febrero, la segunda entrega de la octava temporada de Un fisquito de Matemáticas. Una ponencia de diez minutos donde se simuló una discusión en clave de humor ofrecida por Christian Bartolomé y Guillermo Herrera, estudiantes de Matemáticas de la Universidad de La Laguna. El objetivo de la charla era mostrar los secretos numéricos que ocultan los triángulos.

Christian se trasladó hasta la Italia del siglo XVI para explicar el origen del Triángulo de Tartaglia o Pascal, lo que provocó que Guillermo quisiera decirle lo que esconde dicha figura. En la discusión por ver quién tenía más conocimientos sobre el tema, Christian Bartolomé replicó a su compañero no haberse percatado de que si sumaba los elementos de la diagonal que Herrera mostró en la pantalla salían las potencias de dos. Guillermo Herrea había usado esa diagonal para mostrar que aparecían los números naturales ordenados.

Uno de los último secretos expuestos fue el que se utiliza para saber si un número es primo. El truco está en escribir los números enteros positivos en una columna y en una fila, y sabremos que se trata de un número primo cuando «cada elemento de la columna sea divisible por su correspondiente número de fila», afirmaron ambos ponentes.

Por último, tras haber «hecho las paces», Bartolomé recordó que «si coloreamos los números impares del triángulo y nos olvidamos de los pares aparecen varios triángulos dentro de uno mayor». La frase «los secretos de las matemáticas solo se revelan a aquellos que están dispuestos a profundizar en ella» cerró otra edición del fisquito con mucho público y mucho sentido del humor.

 

Aprendiendo «un fisquito» a medir distancias en el Universo

Ciencias
Nayra Rodríguez Eugenio fue la ponente de la charla que tuvo lugar ayer, 21 de noviembre, en el Aula Magna de la Facultad de Física y Matemáticas. Foto: IAC

El Aula Magna de la Facultad de Ciencias acogió ayer, 21 de noviembre, una nueva entrega de la séptima temporada de Un fisquito de Matemáticas titulada ¿Cerca o lejos? Como medimos distancias en el Universo. Nayra Rodríguez Eugenio, astrofísica y divulgadora del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) desarrolló la charla con una sala casi llena con estudiantes de la ULL que se fueron incorporando los minutos previos.

La conferenciante quiso poner como ejemplo que “un objeto de un determinado tamaño cuando lo tenemos más cerca lo vemos mayor que cuando está más lejos”. Según la ponente, estas nociones que sirven en La Tierra, no nos son de utilidad en el Universo, dado que basarnos en lo que vemos a simple vista no es suficiente. Y es que “si tenemos dos fuentes que emiten la misma cantidad de energía por unidad de tiempo y colocamos una de ellas al doble de distancia de la otra, el brillo que recibimos de ella será cuatro veces menos”, aclaró.

La paralaje trigonométrica


A continuación, la académica expuso la denominada “escalera de distancias”, donde cada escalón permite conocer las separaciones de ciertos elementos dentro de un rango en Astronomía. Además, definió el término luminosidad, siendo esta “la radiación que emite un objeto por unidad de tiempo”; y añadió que el brillo es “la cantidad de radiación que recibimos por unidad de área”.

Un método para el que tuvo tiempo de explicar en profundidad fue la paralaje trigonométrica. Esta se utiliza para calcular las distancias entre estrellas cercanas. Para llevarla a cabo se debe de tener en cuenta la posición de quien observa. Y es que la misma determina una desviación angular de la posición aparente de una estrella en el cielo. La paralaje se emplea para distancias próximas, ya que para las más alejadas tenemos una “regla” descubierta a principios del siglo XX por la astrónoma estadounidense Henrietta Leavitt.

Por otro lado, recordó que el primer satélite lanzado por la Agencia Espacial Europea (ESA) para medir paralajes lo hizo de hasta dos millones de estrellas, conocido como el “satélite Hipparcos”. Como última puntualización, quiso hacer hincapié en que el objetivo de la ponencia era entender cómo es el Universo.

 

 

 

La teoría de nudos, a debate en la ULL

Ciencias
Fabrizio Pineda, estudiante de Matemáticas de la Universidad. Foto: Paula Peña

Geometría + Geometría = Topología fue el título de la cuarta ponencia de la séptima temporada de Un fisquito de Matemáticas, las charlas de diez minutos que se llevan celebrando desde hace más de dos años en la Facultad de Ciencias. La conferencia, que tuvo lugar ayer miércoles 31 de octubre, en el Aula Magna de la Sección de Física, contó con la exposición de Fabrizio Pineda, alumno del grado de Matemáticas en la Universidad de La Laguna. A pocos minutos de iniciar la ponencia, los asientos de la sala comenzaron a llenarse de estudiantes, profesores e interesados.

Tras la presentación y la puesta en marcha del cronómetro, el ponente empezó su exposición sobre la relación que existe entre la geometría y la topología, las cuales definió como “dos caras de la misma moneda”. Estas dos ramas de las matemáticas tratan de estudiar las formas en su sentido más amplio, pero lo hacen desde puntos de vista diferentes. Por un lado, la geometría se centra en los ángulos, las distancias, la torsión de las formas, mientras que la topología se centra en aspectos más sutiles como pueden ser la conexión, el número de agujeros o si algo está dentro o fuera.

Para explicar esta conexión, Pineda expuso la teoría de los nudos. “El nudo matemático es una curva simple y cerrada en el espacio tridimensional, es decir, no puede tener auto intersecciones y tampoco extremos libres”, aseveró. Asimismo, aseguró que, el matemático Kurt Werner Friedrich Reidemeister determinó tres tipos de movimientos que dejan al nudo invariante y son los únicos que se pueden hacer. Estos cambios dejan al nudo topológicamente equivalente, y todas las manipulaciones que hagamos al final van a ser una secuencia finita que modifican su geometría, pero no su topología.

Enlaces, giros y rizos: conceptos claves en esta cuestión


El científico señaló que entre dos nudos puede establecerse una operación llamada suma conexa, que une dos en otro más complejo. De manera inversa, podemos descomponerlo en dos más sencillos. «Esto nos da una forma de clasificar muy similar a la de los números», resaltó.

Para finalizar, el estudiante explicó tres conceptos claves para entender esta cuestión: enlaces, rizos y giros. Se define el número de enlaces (L) como el número mínimo de veces que hay que cortar (con pegado posterior) para separar dos nudos. El de rizos (W) se define como las veces que se retuerce sobre sí mismo. Y por último, el número de giros (T) es las vueltas que da sobre el otro. Estos tres términos nos llevan al Teorema de White T+W=L o, lo que es lo mismo, Geometría + Geometría = Topología

Pineda finalizó su intervención indicando que se trata de un teorema que se utiliza muchísimo en biología: «Existen unas enzimas que se llaman topoisomerasas capaces de actuar sobre la topología del ADN, ya sea enredándolo para permitir que se almacene de manera más compacta o desenredándolo para que controle la síntesis de proteínas y para facilitar la replicación del mismo».

“La divulgación no es aburrida”

ULL

Ancor Cabrera González, técnico del equipo ULLmedia, es uno de los encargados de producir audiovisualmente los diferentes proyectos que impulsa la Universidad de La Laguna. En dicha labor, destaca la grabación de los Fisquitos de Matemáticas durante estos últimos dos años que, tal y como comenta, han dejado muchas y diversas anécdotas. Desde este servicio se difunden, aparte de estas mini charlas divulgativas, vídeos educativos de diferente índole. En sus estudios, además se ofrece asesoramiento en el diseño de los guiones, realización y distribución en la red.

El equipo de trabajo lo forman seis especialistas de diferentes áreas como Psicología, Informática y Audiovisuales, así como la coordinación de Eduardo Negrín y Carina González, directora de Secretariado del Vicerrectorado de DocenciaEn palabras del especialista, ULLmedia es ”una pequeña ventana al exterior para la divulgación científica y académica de la Universidad con infinidad de actividades como documentales, entrevistas, tutoriales o píldoras informativas».

«Somos un instrumento que pone a la ULL a disposición de todo el mundo»


Entre los trabajos realizados en los últimos meses se encuentra un largometraje en Alicante sobre las excavaciones que realiza la entidad en un yacimiento arqueológico neardental. Asimismo, están elaborando siete vídeo prácticas del profesor Fernando Rivero. «Nuestro objetivo es ayudar a la comunidad académica a través de los recursos tecnológicos», afirma Cabrera.

Con respecto a la adaptación a las nuevas tecnologías, el técnico señala que cada día evolucionan un poco más. Esto se puede reflejar en sus redes sociales, la página web y en el canal de Youtube. En concreto, destacan los streamings, donde se cubren en directo actos que el público puede ver en ese preciso momento. “Somos un instrumento que pone la ULL a disposición de todo el mundo”, asevera Cabrera. Asimismo, reseña que los vídeos que se producen desde esta corporación tienen éxito, no solo por el número de visitas, sino también por cómo se viralizan en las redes sociales».

Dos años difundiendo los Fisquitos


Los Fisquitos de Matemáticas es una idea original de Edith Padrón y desde ULLmedia llevan dos años dándole cobertura audiovisual. La primera charla que se publicó en YouTube fue la ponencia de Luis Balbuena Me cae bien Galileo, listo y pillo…, el 18 de febrero de 2016.

«He aprendido un fisquito con estas charlas», bromea Cabrera. En este sentido, resalta que lo que le ha llamado la atención es descubrir que las matemáticas no son aburridas. “La gente tiene un concepto erróneo de ellas, como algo aburrido y estancado. Y eso es lo que ha pretendido cambiar Edith Padrón con esta iniciativa”.

En cuanto al proceso de producción y postproducción de los Fisquitos, explica que, en primer lugar, es la propia Padrón la que envía los nombres de los ponentes y su formación profesional para, después, en el programa informático Premier insertar la cabecera del programa y los rótulos realizados con anterioridad.

«Una vez grabado el evento, se lleva ese material a la redacción y se insertan las presentaciones en PDF de los divulgadores en la pantalla y se minuta para que todo quede coordinado a la perfección. Ya luego se sube al canal de YouTube y se le da publicación en nuestras redes sociales», comenta el técnico, quien también quiso adelantar alguno de sus futuras iniciativas como son las relacionadas con el Adobe Connect o las prácticas en vídeo: «Muchísimos docentes se ponen en contacto con nosotros para dar visibilidad a sus trabajos y eso nos anima a seguir».

El primer ‘Fisquito’ responde a la pregunta más habitual en Matemáticas

Ciencias

Vale, pero… ¿cómo lo haces? fue el título de la primera ponencia de la séptima temporada de Un fisquito de Matemáticas, las charlas de diez minutos que se llevan celebrando desde hace más de dos años en la Facultad de Ciencias. La conferencia, que tuvo lugar ayer jueves, 11 de octubre, en el Aula Magna de la Sección de Física. contó con la exposición de Ignacio García Marco, profesor del Departamento de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de La Laguna. Edith Padrón, organizadora del proyecto, también estuvo presente en una inauguración que fue grabada por ULLmedia.

A pocos minutos de que comenzara el acto, los asientos de la sala empezaron a llenarse de estudiantes. Tras la presentación y la puesta en marcha del cronómetro, el docente empezó su intervención sobre las pruebas matemáticas no constructivas, es decir, estudios que no proveen información de cómo hallar algún elemento y solo dan una afirmación de existencia.

En primer lugar, el ponente mencionó el juego de la tableta de chocolate, sobre el que a día de hoy se desconoce cuál es el método matemático capaz de resolverlo. A continuación, señaló que dentro de este tipo de prácticas se encuentra el teorema de la base de Hilbert, expuesto por David Hilbert en 1887. En este sentido, resaltó que, según el autor, la teoría se basa en que “todo sistema de ecuaciones polinomiales tiene el mismo conjunto de soluciones que otro con un número finito de ecuaciones.”

La repercusión del teorema


A partir de esta idea, el divulgador aseveró que surgieron unos detractores conocidos como los lógicos constructivistas, quienes afirmaron que no era válido porque no estaba demostrado. La respuesta de su descubridor Hilbert fue: “quitarle a las matemáticas las pruebas no constructivas es como prohibirle el telescopio al astrónomo. o el uso de los puños al boxeador”.

Con el tiempo rozando el límite, García Marco indicó que 60 años después, el matemático Bruno Buchberger en su tesis doctoral demostró de forma constructiva el Teorema. A raíz de este resultado, se produjeron una serie variantes de su método, aplicaciones y patentes que dieron lugar a la creación del Campus de Hagenberg en el norte de Austria.

La séptima temporada de los fisquitos arranca este jueves

Ciencias

La séptima temporada de Un fisquito de Matemáticas comenzará el jueves 11 de octubre con Vale, pero… ¿cómo lo haces? El encargado de impartir esta minicharla de diez minutos será Ignacio García Marco, profesor del departamento de Matemáticas, Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de La Laguna. Con ella, García Marco reflexionará sobre una de las preguntas que más escuchan los matemáticos: “¿Cómo lo haces?”. La exposición tendrá lugar en el Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas, de 10.45 a 10.55.

Edith Padrón, profesora de la Sección de Matemáticas y organizadora de los fisquitos desde su primera temporada, explica que “esta es una pregunta que escuchamos los matemáticos cuando demostramos que algo existe, pero no sabemos encontrarlo”. Por ello, Padrón se entusiasma al afirmar que, aunque “a muchos esto les parece magia, solo se trata de Matemáticas”. Así, augura un fisquito de lo más interesante para los asistentes y que “les hará pensar”, como anuncia el vídeo promocional de la charla.

Asimismo, habla sobre una temporada enfocada a responder cuestiones interesantes. Además de la que se resolverá en el próximo fisquito, Padrón destaca algunas como “¿Los taxistas saben Geometría? ¿Cómo medimos en el Universo? ¿Cómo escapamos de un laberinto? o ¿Cómo encontrar un poder poético a una matriz 6 x6?”.

Durante este cuatrimestre, también se dedicará espacio a reflexionar sobre el medioambiente. “Nos enredaremos con las Matemáticas y veremos cómo pueden aportar un fisquito a un mundo más sostenible”, adelanta. Por todo ello, Padrón prevé que “como una buena serie, esta temporada conseguirá engancharnos de nuevo y cada semana estaremos a la espera del siguiente fisquito”.

Se acerca la próxima temporada de los fisquitos y trae novedades consigo

Ciencias
Secciones de Física y Matemáticas
Los actos previstos se desarrollarán en la Sección de Matemáticas y Física. Foto: PULL.

Las charlas divulgativas de 10 minutos sobre Matemáticas, los fisquitos, se han asentado como un clásico de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Laguna. Su séptima temporada tendrá lugar en el Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas, durante el recreo de los jueves, a partir de octubre del próximo curso. Edith Padrón, organizadora de estas conferencias, ha revelado algunas de las claves de la próxima temporada.

Esta edición contará con nuevos fisquiteros dispuestos a fomentar el interés por los números. El primero de ellos será Ignacio García Marco, docente de la ULL que pertenece al departamento de Matemáticas, Estadística e Investigación operativa. A pesar de que aún no se ha revelado el tema de su fisquito, se sabe que lo impartirá el día 11 de octubre y que dará comienzo a la temporada. El siguiente será el de Juan Carlos Marrero González, investigador del grupo Geometría Diferencial y Mecánica Geométrica de la ULL y también profesor de la Sección.

Como ha sido habitual durante los 3 años anteriores, todos los fisquiteros no serán matemáticos. Entre ellos estará Adrián José Jorge Trujillo, egresado del Grado de Física en 2016. Hasta el momento, la única mujer prevista para la temporada es María Belén Melián Batista, doctora en Informática y profesora titular de la ULL. Además, Padrón ha aclarado que quedan nombres por descubrir y adelanta que durante el primer cuatrimestre del curso 2018-2019, veremos un fisquito «muy especial», que expondrán un padre y su hija.

 

Juan Margalef: «Me enganché a las Matemáticas resolviendo problemas»

Ciencias
Juan Margalef en su exposición en FameLab (captura de Youtube)

Juan Margalef forma parte del grupo de investigación Field theories and statistical mechanics de la Universidad Carlos III de Madrid y del Instituto de Estructura de la Materia. Con tan solo 29 años, fue el ganador de la última edición de FameLab España gracias a su monólogo Preguntas y catástrofes. Este licenciado en Ciencias Matemáticas y Físicas por la Universidad Complutense de Madrid vino a la Universidad de La Laguna cuando participó en la tercera temporada de Un Fisquito de Matemáticas. Ha sido uno de los finalistas de FameLab Internacional y es un apasionado de la divulgación.

¿Cómo surgió su entusiasmo por las Matemáticas? «Me enganché a ellas de una manera que probablemente aburra a mucha gente: resolviendo problemas. El hecho de enfrentarme a un interrogante y ser capaz de resolverlo me motivaba. Es posible que me hubiera sentido atraído por las Matemáticas de muchas otras maneras, pero fue como me las explicaron. Soy consciente de que no a todo el mundo le pasa así y de que es necesario buscar diferentes didácticas. De hecho, uno de los problemas que hay en la enseñanza es que está demasiado centrada en la resolución mecánica de problemas».

¿Qué le hizo interesarse por comunicar esta ciencia? «Siempre me gustó que me la contaran a mí cuando todavía no la entendía. A medida que iba aprendiendo más, me entraban ganas de compartirlo. Soy una persona muy impresionable y me encanta intentar que los demás experimenten la misma fascinación que yo siento al aprender. Sé que no es fácil, porque la gente tiene intereses muy diversos. Pero creo que se puede despertar esa pasión por la ciencia y merece la pena intentarlo».

¿Hay alguien que te haya inspirado a divulgar? «Fernando Barbero, mi director de tesis, daba charlas en institutos. Siempre me gustó su forma de hacerlo. Luego, he ido conociendo a gente que también divulga muy bien, como Clara Grima o Eduardo Sáenz de Cabezón. Viendo lo que hacen los demás se aprenden muchas cosas interesantes. Siempre trato de fijarme en los mejores y adaptar sus técnicas a lo que hago».

«Divulgar requiere mucho tiempo y esfuerzo»


¿Cómo se debe comunicar la ciencia? «Divulgar es muy serio. No se puede preparar cinco minutos antes de salir al escenario. Requiere tiempo y esfuerzo para reflexionar cuál es la mejor manera de hacerlo. Se debe empezar a valorar todo el trabajo que supone. Tardo bastante en hacer un monólogo científico, lo cambio mil veces, busco nuevos ejemplos, modifico el inicio… Ese tipo de cosas son las mas importantes. Aunque cuando se cuenta, el público no percibe todas las veces que se ha ensayado».

¿Qué significó ganar FameLab España 2018? «Como ha pasado tan poco tiempo, aún no he podido percibir cambios demasiado grandes. Pero ahora mismo estoy en Inglaterra para participar en FameLab Internacional. De por sí es un gran premio estar aquí, rodeado de participantes de 27 países, todos con mucha ilusión. Nos han dado una clase para explicarnos diferentes formas de desenvolvernos en el escenario y trucos para comunicar mejor».

El monólogo que le hizo recibir el premio en nuestro país trató sobre la importancia de hacer preguntas. ¿Cree que internet y las nuevas tecnologías inhiben nuestra capacidad de plantearnos interrogantes? «Quien tuviera curiosidad antes, la va a seguir teniendo. Lo bueno es que, ahora, si alguien tiene mucha inquietud puede buscarlo más fácilmente. Muchas discusiones entre amigos acaban con un ‘vamos a buscarlo’. Eso antes no pasaba. Por supuesto, hay que saber a qué fuentes dirigirse. Hay un montón de canales de YouTube de divulgación que son maravillosos y muchas cuentas en redes sociales que proporcionan contenidos interesantes».

68 expertos firman un manifiesto en favor de la divulgación matemática

Ciencias

Este manifiesto, que se publicó ayer lunes, surge tras un encuentro que reunió a cincuenta personas con experiencia y dedicación en la divulgación matemática. El evento, que se desarrolló en Zaragoza, tuvo como objetivo la creación de una red de carácter nacional de difusión de este ámbito de la ciencia. El proyecto, titulado DiMa, pretende ser un enlace para la colaboración entre todas aquellas personas y entidades que estén desarrollando actividades de esta índole. En este, participaron 68 firmantes entre los que se encuentran profesores de la ULL como Begoña Barrios, Evelia García, Francisco Javier Díaz, Ignacio García, Carlos González, David Iglesias, Irene Márquez o Roberto Dorta, así como Edith Padrón, organizadora de Un Fisquito de Matemáticas.

Los propósitos de DiMa son establecer sinergias entre los divulgadores de las matemáticas y desarrollar talleres y ciclos formativos en torno a la difusión. Asimismo, pretende incentivar la incorporación de la juventud a la propagación científica y deja patente, ante los organismos públicos, la consideración que debe tener esta práctica en los currículos de los investigadores y los docentes.

Con el fin de cumplir esta meta, la red DiMa propone la realización de un congreso cada dos años para estar al día de las iniciativas que se desarrollan en este campo. Además, establece la creación de una institución de extensión, con la meta de incorporar a personas jóvenes en las labores de emisión de esta disciplina. La primera escuela de esta entidad se implantará en 2019 y también tendrá un carácter bianual. En septiembre de cada año, se establecerá una temática para visibilizar esta rama y las actividades versarán sobre ello.

La sexta temporada de los Fisquitos ya está disponible en YouTube

Ciencias

ULLMedia, el canal de vídeo de la la Universidad de La Laguna, fue el encargado de grabar la sexta temporada de Un fisquito de Matemáticas, las charlas de diez minutos que se llevan celebrando desde hace más de dos años en el Aula Magna de la Sección. Ahora, esta plataforma audiovisual ha puesto todos los vídeos de la última entrega a disposición del público a través de su cuenta de YouTube. Esto, permitirá que la labor divulgativa realizada durante este curso 2017-2018 llegue a más personas e, incluso, pueda ser utilizado como material o recurso didáctico por todo aquel que lo desee mediante Internet.

La sexta temporada comenzó con ¿Por qué se escuenden?, una charla impartida por el estudiante del Máster de Astrofísica Joshua Barrios, en la que explicó las dificultades de encontrar vida en otros planetas. Y Empezar por el final fue, precisamente, el último fisquito que pudimos ver durante el cuatrimestre, expuesto por Luis Cutillas, antiguo profesor del IES Viera y Clavijo. En él habló de la docencia de las Matemáticas y utilizó como ejemplos algunos casos prácticos.

Entre ambos, hubo otros 6 fisquitos más que trataron temáticas muy variadas. Desde neurociencia hasta poesía, pasando también por ciencias como Biología, Astrofísica o la Música, aunque siempre con un enfoque matemático. Edith Padrón, la encargada de organizar esta actividad, promete grandes sorpresas para el próximo año.

«En la música es importante una estructura equilibrada y armoniosa»

Ciencias

Un Fisquito de Matemáticas regresó este jueves, como cada semana, desde el 24 de septiembre. El evento tuvo lugar  de 10.45 a 10.55 horas en el Aula Magna de la Sección de Matemáticas y Física. En esta ocasión, Fermín Delgado, doctor en Proyectos Arquitectónicos por la Universidad Politécnica de Madrid, fue el encargado de charlar sobre la ponencia que se tituló  La divina lista de reproducción.  El objetivo que se pretende lograr con estas charlas es que se traten aspectos de este campo de la ciencia de una manera diferente. Además, ofrece la posibilidad de que cualquier persona que tenga algo que contar acerca de estos temas, pueda apuntarse para llevarlo acabo.

Una de las principales preocupaciones de los músicos, en el momento de enfrentarse a una nueva composición, es conseguir que la futura obra posea «una estructura equilibrada y armoniosa». Como es lógico, existen multitud de procedimientos para crear formas musicales interesantes. De todas ellas, una de las más curiosas es la que consiste en aplicar una famosa proporción geométrica y su expresión numérica, como fórmula para conseguir la forma perfecta: la sección áurea. Este fue uno de los conceptos sobre el que Delgado habló durante su exposición.

Entre el álbum, la canción y el clímax, también hay una relación de proporción. Este último se da cuando la canción alcanza el momento que dará paso a su punto álgido. Un ejemplo que expuso el ponente fue una canción del grupo Queen. Esta conexión de proporcionalidad que se da en todo el disco también aparece dentro de cada single, por lo que todo mantiene una perfecta armonía. A modo de despedida Delgado dejó un buen consejo para los estudiantes de Matemáticas: «Mientras nosotros nos emocionamos con las canciones y los momentos áureos, ustedes los matemáticos emociónense buscando los patrones detrás de ellas».

 

 

«Todo el mundo tiene un fisquitero dentro de sí aunque no lo sepa»

Ciencias

Edith Padrón es profesora de la Sección de Matemáticas de la Universidad de La Laguna y la coordinadora del proyecto Un Fisquito de Matemáticas. Esta idea surgió con la intención de ofrecerle a los alumnos la oportunidad de disfrutar de charlas divulgativas sobre distintos temas relacionados con las Matemáticas en sólo 10  minutos. Las conferencias llevan organizándose cerca de tres años. Tras terminar la quinta temporada, valora su desarrollo, la evolución del proyecto y cuenta sus expectativas para la próxima edición.

¿Cómo valora el trascurso de la quinta temporada de fisquitos? “Muy bien. Ya son dos años y medio. Además, en esta temporada hemos tenido charlas magníficas; gente nueva que hemos descubierto, tanto alumnos como profesores… También he de decir que en el concurso Monólogos Científicos de Canarias participaron varios fisquiteros que han estado con nosotros. Presentaron sus monólogos con mucho éxito. Una antigua fisquitera nuestra ganó el segundo premio y otro chico estuvo entre los finalistas, así que ha ido muy bien, estoy muy contenta”.

¿El alumnado se muestra dispuesto a participar como ponente o prefiere dejarlo en manos del profesorado y especialistas? “Creo que todo el mundo tiene un fisquitero dentro de sí, aunque no lo sepa. Lo que pasa es que los científicos son bastante tímidos, les da un poco de vergüenza llamar la atención. Entonces, suelo animarlos y como a mí no me dicen que no, terminan haciéndolo. Creo que piensan que diez minutos no son algo tan difícil… Pero con el tiempo han aprendido que 10 minutos son más complicados que una hora. Además, hay otra cosa en la que suelo insistir. Nosotros ayudamos les ayudamos a preparar la charla. Ellos proponen el tema y hacemos ensayos previos. En realidad, esto es como una escuela de aprendizaje. Lo hacen bien porque practican”.

“Todos nos encontramos en el Aula Magna y en 10 minutos aprendemos juntos, unos de los otros”


¿Qué temas considera que suelen interesar más? “No lo sé, porque hay algunos muy aplicados, que gustan mucho; pero también hay otros que son más propiamente matemáticos, que también sorprenden. Por tanto, no te sabría decir. Puede haber temas muy variados. Intentamos que no sólo sean matemáticos. De hecho, este año hemos tenido un alumno de física y un astrofísico. Además, la última ponente fue una profesora de secundaria asociada a la Fundación La Orotava. Siempre procuramos tener diversidad de enfoques. Es importante que no solo seamos los matemáticos los que estemos hablando y que escuchemos a gente que trabaja con números en otros ámbitos”.

¿Qué le motiva a continuar temporada tras temporada organizando este proyecto? “Me gusta muchísimo, sobre todo la labor que se hace con los alumnos. Ves como crecen, se dan cuenta de las dificultades de contar y de llegar a un público general. Aunque muchos seamos matemáticos, siempre es enriquecedor dirigirse a gente que no sabe del asunto que quieres tratar. Está relacionado con la divulgación y es un trabajo colaborativo, cosas de las que soy fan. El trabajo es de los conferenciantes, del público que acude… Los asistentes tienen una labor y es estar allí en punto, escuchar y preguntar. Los fisquiteros buscan temáticas y ellos mismo animan a otros chicos a que envíen un correo para participar. Yo diría que es un divertimento más que un trabajo. Me lo paso pipa”.

«Más que aprender, despertamos la curiosidad porque muchas veces no da tiempo de profundizar»


¿Aconsejaría a las facultades vecinas promover un proyecto como este? “Sí. Es algo que se podría hacer en cualquier Facultad. Ahora estoy planificando la sexta temporada y no supone mucho trabajo. Lo que conlleva de más es quizás la supervisión de los alumnos. Es un proyecto precioso, pues todos nos reunimos voluntariamente. Esa es un poco la idea. Más que aprender, despertamos la curiosidad porque muchas veces no da tiempo de profundizar. Además, los fisquitos son grabados por con lo cual estamos creando un material a disposición de todos. Son una herramienta de trabajo para alumnos de secundaria y profesores. Gracias a estos vídeos damos visualización a lo que se lleva a cabo desde la universidad”.

¿Tiene algún método a la hora de decidir de qué tratará cada fisquito? “No. Lo importante son los fisquiteros, ellos deciden el tema. Los alumnos a veces quieren participar, pero no saben que contar. Entonces, les envío una lista de posibles ideas y ellos deciden tratar una. Buscan su propio material y nunca desecho una propuesta que hagan, evidentemente. Lo único que deben hacer es preparar algo serio. Serio no se refiere a que no puedan ser entretenidos y hacer teatrillo, que les encanta; sino en el sentido de que el contenido del que estén informando debe que tener una garantía científica. Siempre les digo lo mismo: ‘Hazlo como quieras, usa el método que desees, lo importante es que trasmitas algo que esté relacionado con las Matemáticas y que tenga un contenido fiable’”.

¿Qué espera de la siguiente temporada? “Las temporadas son como las series, los principios y los finales tienen que ser apoteósicos. Se encargará del inicio un alumno de máster y tengo la impresión de que será sorprendente. El final lo cubrirá un profesor de Secundaria que colaboraba en el Proyecto Estalmat, un programa para estimular el talento matemático. Contaremos con Antonio Pérez, que participaba en La 2 de Televisión Española. Aunque tenemos pocas mujeres, una alumna hablará de cuestiones relacionadas con la aplicación de las Matemáticas. Comenzará el 1 de marzo y terminará el 26 de abril, a no ser que haya algún retraso. Todos tendrán lugar los jueves, menos quizás el de Antonio Pérez que se adaptará al miércoles. Tengo la esperanza de que salga bastante bien”.

Regresan los ‘fisquitos’

Ciencias

La Facultad de Ciencias de la Universidad de La Laguna vuelve a acoger los fisquitos, las pequeñas charlas de diez minutos relacionadas con la Ciencia de los números. Más que consolidados, y ya en su quinta temporada, regresaron al Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas ayer, jueves 28 de Septiembre, con mucho ritmo y musicalidad de la mano de Judit Mendoza.

En una exposición titulada Hilando al infinito: videodanza y Matemáticas la profesora del Departamendo de Economía, Contabilidad y Finanzas mostró la relación entre el baile y las Matemáticas. Mendoza comenzó lanzando dos preguntas al público «¿Es posible crear arte utilizando las Matemáticas como herramienta? Y, ¿se puede enseñar esta Ciencia en el contexto del arte, teniendo la creación de una obra como fin?».

A pesar de la presión del reloj, la ponente se ajustó a la perfección al tiempo establecido y demostró que la respuesta a ambos interrogantes es afirmativa. Así, expuso cómo dirigió en  2016 la  creación de la videodanza  que «baila el infinito para la cámara», Resquuintad zar Puitsimarchuit. En 2017 volvió a abordar el infinito con otro nuevo baile, Reploftid zap Pumsollablue. En él encripta mediante un algoritmo su poema al infinito, creando un nuevo idioma. Además utiliza los números primos y figuras geométricas para crear la coreografía.

Los próximos fisquitos de la temporada no se quedarán atrás y continuarán planteando muchas otras cuestiones interesantes. Edith Padrón, la coordinadora de esta actividad, revela algunos de los próximos: El Fisquito más interesante presentado por Gerardo Vargas, alumno del Grado de Matemáticas; Do you speak Mathematics? a cargo de Lucas Pereira estudiante del Grado de Física y Mediciones por un tubo narrado por Antonio EFF-Darwich, profesor de la Universidad.

“Todos tenemos un matemático interior y es mejor de lo que pensamos”

Ciencias

Eduardo Sáenz de Cabezón, matemático y divulgador, trata de acercar a todos a la ciencia de los números mediante sus historias. En 2013 vio reconocido este esfuerzo al ganar el concurso de divulgación internacional FameLab con su monólogo Las Matemáticas son para siempre. Desde entonces ha participado en tres conferencias TED, ha continuado con la actividad de Big Van Científicos sobre ruedas, ha desarrollado su canal de YouTube Derivando y no ha parado de recibir invitaciones para hablar sobre Matemáticas.

Durante los últimos años ha visitado la Universidad de La Laguna en dos ocasiones para participar en Un fisquito de Matemáticas. La última, el pasado 21 de abril.

¿Todos tenemos un matemático interior? “Sí, sin duda. Cualquier persona tiene habilidades matemáticas. Todos poseemos aptitudes para reconocer las nociones más básicas de Matemáticas: el orden, la cantidad, el conteo, los números naturales, las relaciones, las proporciones… Luego viene la forma en la que las desarrollamos. Pero cada uno de nosotros tenemos esas Matemáticas de base, que yo a veces llamo protomatemáticas. De hecho todo el mundo es un mejor matemático de lo que cree. Puede que tal y como se nos enseñan en la escuela tengamos más dificultades para encontrar ese matemático interior y que eso produzca un sentimiento colectivo de incapacidad o impotencia. Así, muchos estudiantes se dicen a sí mismos «yo no puedo con esto» y acaban sin conseguirlo, cayendo en lo que los psicólogos llaman indefensión aprendida. Y yo creo que existe una indefensión aprendida colectiva hacia las Matemáticas”.

¿Cómo podemos reconectar con ese matemático que llevamos dentro? “Hay bastantes formas. Ahora disponemos de muchos libros, vídeos y mucha divulgación. Esto nos permite disfrutar de las Matemáticas de otra forma que no sea la casi exclusivamente instrumental que aprendemos en la escuela. Que también está bien y hay que conocerla pero, tal y como tenemos contacto con ella, resulta ajena a nuestra vida cotidiana. Porque en realidad uno, en su día a día, no utiliza nunca una ecuación de segundo grado. Está bien saber resolverlas, pues forman parte de la cultura.  Pero es verdad que de la misma manera que no las volvemos a utilizar, tampoco aplicamos otros conocimientos. Personalmente, jamás he vuelto a emplear el análisis morfosintáctico, pero eso no quita que tenga otras oportunidades de disfrutar de la Lengua y la Literatura más allá del colegio. El mismo deleite que produce un buen libro sucede con los números, ya sea al disfrutar de juegos matemáticos o al experimentar el gozo de entender nuevos conceptos. Tal vez no resulta tan sencillo como con otras facetas de la cultura, pero por lo menos estamos en un momento muy propicio para que suceda”.

«Las Matemáticas están manejando nuestras vidas y es irresponsable no querer ser conscientes de ello»


¿Aboga por incluir en la escuela esos juegos de los que habla para dinamizar el aprendizaje de las Matemáticas?  “Desde luego. Tanto para los más jóvenes como para los alumnos de enseñanza secundaria, bachillerato e incluso en la universidad. Creo que el juego se saca de la escuela pronto. Habría que jugar durante más tiempo. Es un elemento didáctico muy poderoso y ha sido situado de forma errónea casi al margen de la educación formal. Además, a esto debemos sumarle que el estudiante debe tener claro el vínculo entre lo que aprende y su vida. Las Matemáticas se nos presentan muchas veces como algo bastante separado de nuestra realidad, pero cada vez están dirigiendo más aspectos de nuestra existencia. Los algoritmos, por ejemplo, determinan si me dan o no un seguro, la concesión de una hipoteca, qué series me ofrece Netflix para ver o las publicaciones que veo primero en Facebook. Al decir que son conceptos demasiado complejos y no molestarnos en entenderlos, estamos incurriendo en una dejación de nuestras responsabilidades. Las Matemáticas están manejando nuestras vidas y es irresponsable no querer ser conscientes de ello. Hay una gran necesidad de que comprendamos mejor cómo está funcionando el mundo”.

¿Los matemáticos ven el mundo con otros ojos? «Es verdad que quizás uno, por sus intereses o sus capacidades, se fija más en unos aspectos de la realidad que en otros. Los que nos dedicamos a las Matemáticas las vivimos a diario. Por eso muchas veces observamos estructuras u objetos matemáticos detrás de cuerpos físicos o incluso tras comportamientos. Pero lo mismo ocurre con personas que se dedican a otras actividades. Tengo un amigo que es director de teatro y siempre le digo «esto es como las Matemáticas» y él me dice «es como el teatro». Uno tiene sus propias coordenadas y mediante ellas interpreta lo que le rodea».

¿Cómo se prepara y plantea cada acto de divulgación? “Estas situaciones las visualizo como un triángulo que tiene que cerrarse. Uno de los lados es el contenido, lo que quiero trasmitir. Siempre me propongo que sea relevante e interesante. Por supuesto me dedico a aprender sobre ello para poder trasmitirlo de forma correcta. Luego está el público. Necesito conocer con quién voy a hablar para saber en qué tono me tengo que dirigir y qué intereses pueden tener, así intento conectar el contenido con ellos. Por último, el tercer lado soy yo. Lo que puedo hacer para mejorar mis habilidades como comunicador, y como matemático, para juntar los otros dos lados del triángulo. No sé si es equilátero, isósceles o escaleno, pero desde luego hay que prestar atención a estos tres aspectos”.

«Me dedicaba a la divulgación sin saberlo»


¿Qué significó para usted ganar el FameLab? «Fue un gran cambio porque yo me dedicaba a la divulgación sin saberlo. Hacía charlas, talleres y actividades con esa finalidad. A la gente de Logroño, donde yo vivo, le gustaba. Pero digamos que FameLab me dio una especie de escaparate, me puso delante de muchas personas a las que les llamaba la atención lo que estaba haciendo. Entonces fue cuando pensé que esto le podía interesar a todo el mundo. Fue como una ratificación. Me di cuenta de que quizás tenía algo que aportar, lo cual es, en cierta forma, un deber. Y desde entonces mi vida ha cambiado mucho».

Si tuviera la oportunidad de participar en otra charla TED, ¿qué tema le gustaría desarrollar? «Hay dos aspectos que me interesaría tratar: el primero es la abstracción como la fuerza que hace evolucionar las Matemáticas y que les confiere el poder que tienen para representar la ciencia y para entender el mundo; el otro contempla esta disciplina como forma de expresión de lo que significa ser humano. Las Matemáticas, más que el lenguaje en el que está escrita la naturaleza, son el lenguaje en el que la leemos, y esto dice mucho sobre nosotros».

“Los fisquitos son la actividad más gratificante que he organizado”

Ciencias
Edith Padrón, profesora de la Sección de Matemáticas y organizadora del proyecto "Un Fisquito de Matemáticas".
Edith Padrón, profesora de la Sección de Matemáticas y organizadora del proyecto "Un Fisquito de Matemáticas".

Edith Padrón, profesora de la Sección de Matemáticas de la Universidad de La Laguna, es la organizadora y supervisora del proyecto Un Fisquito de Matemáticas, así como la persona que tuvo la idea original de estas pequeñas charlas de tan solo diez minutos. Ahora, tras cuatro temporadas, valora el progreso de los fisquitos, las perspectivas de esta innovadora actividad y sus futuras ediciones.

¿Cómo surgió esta idea? “Hace dos años, hablando con la vicedecana nos dimos cuenta de que los alumnos no ven mucha materia de matemáticas en primero. Yo pensé en algo que no le supusiera al alumno mucho problema en cuanto al tiempo, y sugerí los fisquitos. Pensamos en principio en reservar un aula pequeña pero la vicedecana optó por reservar el Aula Magna, y desde el primero hubo mucha gente. Empezamos con unas 60 personas y acabamos con unas 200”.

¿Cuál es el balance de esta temporada? “Ya son dos años, 45 fisquiteros y 39 fisquitos, 29 grabados por ULL Media. En cuanto al primer período, decidimos hacerlo en este entorno y no grabarlos para que la gente viniera y los hiciera. Después, nos percatamos de que era fácil que la gente aceptara contar algo en 10 minutos, aunque luego le resulte difícil. Hemos tenido todo tipo de ponentes: estudiantes, profesores de aquí y de fuera, y dos de Famelab. El balance es muy bueno. El aula magna tiene un aforo de 250 personas y, muchas veces, ha estado llena con casi el aforo completo”.

¿Por qué cree que desde el principio vino tanta gente? “Porque se dieron cuenta de que eran charlas que podían entender perfectamente. También yo me dedico a promocionar cada fisquito a través de vídeos promocionales que resultan atrayentes. Además, siempre me pongo por fuera del aula magna a anunciarlo para que todos lleguen a tiempo y no se le pase la hora. Cada vez que me ven ellos saben que es por un fisquito”.

¿Qué es lo mejor de los fisquitos? “Es una actividad muy satisfactoria, la más gratificante que he hecho diría yo. Básicamente porque es muy colaborativa, los estudiantes roban parte de su descanso para ir a aprender más, el ponente intenta contar algo en diez minutos y así conseguimos despertar la curiosidad de todos. Yo, por ejemplo, a la hora de buscar temas para que los alumnos expongan, he aprendido mucho”.

Una escuela de formación


¿Qué aporta a los alumnos? “Para ellos es una escuela de formación importante. Los fisquitos expuestos por alumnos se preparan un par de semanas antes, ellos van trabajando el tema con nuestra ayuda para que les quede perfecto y lo ensayan conmigo antes de hacerlo porque enfrentarse con un público de más de 100 personas es una responsabilidad. Siempre quedan muy contentos y se sorprenden por cómo han sido capaces de presentar algo de forma muy digna”.

¿Qué le ha permitido descubrir este proyecto? “Teniendo en cuenta que de los 45 fisquiteros solo 12 son mujeres, me he dado cuenta de que todavía nos cuesta mucho significarnos, porque ellas son muy buenas exponiendo pero suelen ser reacias a dar el paso de hacerlo, y espero que eso cambie. También he descubierto que muchos de los profesores que se dedican a dar clase o a la investigación son muy buenos en divulgación, y creo que a raíz de los fisquitos ellos también han sido conscientes de sus capacidades”.

¿Qué otras finalidades pueden tener los fisquitos? “Los vídeos de ULL Media de los fisquitos son muy buen material para centros educativos. Aunque hay algunos con más nivel de dificultad, hay otros que se entienden de forma muy sencilla y les pueden servir. Estos vídeos son muy buen material divulgativo para todo aquel que quiera saber un poco más”.

¿Qué espera de la siguiente etapa? “Me gustaría hacer cosas más trasversales, que no sean solo de matemáticas, como el último, que combinaba biología con matemáticas. También pediría más retroalimentación en las redes  para que los alumnos comenten en las cuentas de Facebook y Twitter sobre lo que les gustó, lo que no y lo que se puede mejorar”.

Último fisquito de esta temporada

Ciencias

Guido Santos, graduado en Biología por la Universidad de La Laguna, fue quien culminó ayer la cuarta temporada de Un Fisquito de Matemáticas. El finalista del concurso internacional de monólogos científicos FameLab impartió su ponencia «No dejes a un biólogo solo con las matemáticas». Con ella demostró la relación que tienen las dos disciplinas entre sí. Además, intercaló explicaciones y bromas, con las que consiguió arrancar la risa del público en varias ocasiones.

Al inicio de su charla, Santos comentó que fue en la asignatura de su carrera “lógica conjuntista, topología y cardinalidad” donde conoció la ciencia exacta. A través de ella, y a pesar de no entenderlas aún, supo de la existencia de demostraciones matemáticas que despertaron su curiosidad. Esto hizo que se planteara un reto: entender, al menos, una de estas demostraciones en el resto de su carrera.

Paralelamente, tal y como continuó contando, seguía recibiendo competencias en Biología. Así pues se adentró en el estudio de la neumonía. Esta infección de los pulmones, principalmente causada por bacterias, provoca que estos órganos se llenen de agua e impide que entre la sangre. Para poder ponerle solución, son muy importantes las primeras 24 horas, en las que hacer un experimento que esclarezca lo que ocurre es bastante inaccesible.

Fue en este momento cuando se le ocurrió la idea de construir un modelo matemático que simulara el comportamiento del organismo con esta enfermedad. De esta forma, representó cada elemento de la afección con un tipo de operación. Los alvéolos, la capa de células que separa el oxígeno de la sangre en una capa dual, con una matriz, números ordenados en dos dimensiones. Las bacterias eran simbolizadas mediante cálculo diferencial, el cual sirve para representar elementos muy rápidos. Y, por último, suplantó los macrófagos, las células que se alimentan de otras. Su movimiento azaroso fue reproducido por una función estadística. Uniendo las tres partes, creó una representación de la pulmonía.

Tras demostrar su hallazgo gráficamente, animó a los estudiantes a deshacerse del miedo que les impide adentrarse en otras disciplinas que no pertenezcan a su especialidad. Y, tomándose como ejemplo, declaró que este tipo de intercambios de conocimiento enriquecen tanto a una ciencia como a la otra, evidenciando así un digno final de temporada de Un Fisquito de Matemáticas.

 

La explicación matemática del ‘acorde imposible’ de Los Beatles

Ciencias

Sarai del Castillo y Airam Expósito presentaron ayer, jueves 20 de abril, un nuevo fisquito en el Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas de la ULL. Esta ponencia, que lleva el nombre de una canción y película de Los Beatles A Hard Day’s Night, relaciona la música con la ciencia de los dígitos.

La charla nos plantea un problema que tardó más de cuarenta años en resolverse: ¿de dónde viene el acorde misterioso de dicha composición? Este acertijo surge debido a que la combinación de notas no coincide con ningún sonido emitido por los instrumentos del famoso cuarteto.

El científico norteamericano Jason Brown fue quien logró responder a la incógnita en el año 2004. Tras más de cuarenta años de ardua investigación y después de que otras personas expertas fracasaran en el intento de adivinar el secreto, Brown lo descifró utilizando la transformada de Fourier. Este método le permitió descomponer el sonido y analizar su armonía para finalmente descubrir que era George Martin, conocido como el quinto Beatle, quien tocaba el piano en ese segundo enigmático.

Los alumnos también hicieron referencia a Pitágoras, pues ya él señaló que ‘todo está relacionado con los números’. No cabe duda de ello, las matemáticas están presentes tanto en el arte como en el día a día.

Un ‘fisquito’ de otros algoritmos para operaciones aritméticas

Ciencias

Antonio Martín, profesor del colegio Aguere de La Laguna, fue ayer jueves 30 de marzo el cuarto ponente de esta temporada de Un Fisquito de Matemáticas de la Facultad de Ciencias. El tema elegido fue Otros Algoritmos para Operaciones Aritméticas (OAOA), una nueva metodología en la enseñanza y aplicación de esta rama.

Según expuso el educador, esta táctica es más adecuada para el panorama de la formación porque es sencilla de explicar e intuitiva para los más jóvenes. Además,  resaltó que los Algoritmos Tradicionales para Operaciones Aritméticas (ATOA), técnicas de cálculo anticuadas” que sirven para preparar a los alumnos del siglo XIX, generan varios problemas.

El maestro insistió en que el antiguo procedimiento “está muerto” pero se sigue reproduciendo en el ámbito educativo en lugar de fomentarse el cálculo mental, con el que se obtendrían mejores resultados. Además, aseguró que debemos seguir esta filosofía, al igual que países como Singapur, Holanda y Finlandia, que se encuentran mejor posicionados en las pruebas PISA, para adaptarnos.

Martín animó en su fisquito a los estudiantes y docentes a seguir esta nueva corriente didáctica a través de su página web para, así, informarse más allá de los diez minutos de la exposición.

Esta cuarta etapa de los fisquitos continúa el próximo jueves día 6 a las 10.45. Las tres charlas anteriores se pueden ver en el canal de YouTube de ULLmedia, donde se publicará la ponencia de Martín y las próximas cuatro con las que concluirá esta temporada.

García Barroso: “Es sorprendente lo que dan de sí diez minutos”

Ciencias

Evelia García Barroso es profesora de Álgebra en la Universidad de La Laguna. El pasado jueves 23 de marzo expuso su fisquito titulado Y de repente… Fibonacci. Se trata de breves charlas de diez minutos destinadas a difundir conceptos relacionados con las Matemáticas. Son exposiciones dinámicas, abiertas a todo el público, promovidas por Edith Padrón Fernández.

¿Considera que la divulgación matemática debe ser de interés para todos? “Sí, no solo de las Matemáticas sino de la Ciencia en general, pues forma parte de nuestra cultura como las Artes o las Humanidades. En los últimos años hemos asistido a un incremento en los medios de comunicación de espacios dedicados a la Ciencia, estando eso en relación con una toma de conciencia del papel que juega en nuestro modo de vida y también de cara al futuro”.

¿Cómo se podría influir más en aquellos que estudian en otras áreas fuera de las Ciencias formales? “La divulgación puede hacerse a diferentes niveles de profundidad. El contenido y la exposición de cada actividad divulgativa debe adaptarse al público al que va destinada. No es lo mismo dirigirse a estudiantes de Matemáticas que a estudiantes de otras disciplinas o al público en general. Siempre es posible encontrar temas que susciten interés y que, especialmente en el caso de personas sin formación matemática, pueden favorecer a un cambio de percepción sobre esta disciplina”.

¿Cree que estas pequeñas charlas de 10 minutos contribuyen a esa difusión de conocimientos?  “El fisquito proporciona un punto de encuentro entre los miembros de la Facultad para tratar temas relacionados con las Matemáticas, pero con una dinámica diferente a las clases diarias. Tiene la ventaja de exigir al ponente un alto grado de concreción a la vez que claridad en la exposición. Creo que tras asistir a uno todos podemos sorprendernos por lo que pueden dar de sí diez minutos.  Además, las conversaciones y los cambios de impresiones sobre el tema tratado pueden resultar también muy enriquecedores para todos y, de alguna manera, prolongar el efecto fisquito”.

¿Qué es lo que hace los hace especiales? “Tienen un formato cerrado y estricto. El ponente, ya sea profesor o estudiante, dispone de 10 minutos cronometrados, lo que le impone cierto estrés, pero, por otra parte, también hace que el mismo deba ser conciso, con capacidad de síntesis. La exposición tiene que ser lo más clara posible de forma que permita al público seguirla con facilidad, pero al mismo tiempo hay que proponer un tema de interés sin perder rigor. Creo que es un formato exportable a otras disciplinas”.

 

Euclides y Fibonacci se unen en un ‘fisquito’

Ciencias

Evelia García Barroso, profesora de Álgebra de la Universidad de La Laguna, presidió ayer 23 de marzo un nuevo fisquito. Titulado como Y de repente… Fibonacci, fue presentado en el Aula 3 de la Sección de Matemáticas.

En esta charla de diez minutos, la matemática hizo referencia al “algoritmo no trivial más antiguo que ha llegado hasta nuestros días”, el de Euclides. Esta fórmula fue descrita en el año 300 antes de Cristo y desde entonces se utiliza para hallar los máximos comunes divisores.

A lo largo de la disertación, García Barroso incluyó también teoremas de otras figuras relevantes en este campo de las ciencias, como el del francés Gabriel Lamé y Leonardo da Pisa. Este italiano del siglo XIII difundió en Europa una de las sucesiones de números más famosa: la Sucesión de Fibonacci, nombre por el que era comúnmente conocido.

Los dos científicos protagonistas de la lección, Euclides y Fibonacci, vivieron en dos épocas muy distintas, pero ayer ambos coincidieron en Un fisquito de matemáticas. La ponente concluyó la exposición explicando que el resultado de buscar el máximo común divisor con el algoritmo del primer intelectual acababa relacionándose con la sucesión del segundo. Y así es como se entrelazan ambos personajes.

 

 

Vuelven los ‘fisquitos’ matemáticos

Ciencias

El catedrático de la Universidad de Málaga, Aniceto Murillo, ha sido el primer invitado a participar en las sesiones de Un fisquito de matemáticas, presentaciones de no más de diez minutos sobre algún ámbito específico de la disciplina. Las charlas de esta  cuarta temporada tienen lugar en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias cada jueves a las 10.45, hasta el día 4 de mayo.

Estas ponencias, tal y como cuenta la organizadora del evento, Edith Padrón, no solo funcionan como divulgación, sino que son una herramienta para que los estudiantes “aprendan a contar”. Cada uno de los trabajos lleva detrás la supervisión de los profesores y constituyen una “muy buena experiencia para los alumnos”. De hecho, la doctora ha insistido en los buenos resultados que se han logrado y anima a que la idea trascienda a otros grados.

En este sentido, la profesora ha desvelado que en esta ocasión hay programados un total de 8 fisquitos de los cuales 3 serán realizados por universitarios. Por ejemplo, el próximo jueves 16 de mayo, Roberto Vega expondrá Átate a la teoría de cuerdas, un discurso sobre la teoría de cuerdas.

Por su parte, Murillo presentó ayer jueves 9 de marzo El dictador y el matemático, un monólogo centrado en el humor. Las disertaciones, como se aprecia, tratan diferentes asuntos centrados en la ciencia y con multitud de enfoques.

Para las siguientes sesiones están invitados profesores, maestros de colegios y también Guido Santos, finalista del concurso Famelab, que será el último ponente de esta cuarta temporada.

La iniciativa Un fisquito de matemáticas ha crecido en estos últimos dos años, como afirma Edith Padrón, y ya se está planificando la siguiente etapa que comenzará el próximo curso. La entrada es libre y pueden asistir alumnos de cualquier grado y, además, están disponibles los fisquitos de anteriores ediciones en el canal de YouTube de ULLmedia.

Divulgando afines

ULL

Los afines son aquellos datos que más se parecen entre sí de un conjunto respecto a ciertas variables. La profesora de estadística de la ULL, Beatriz Abdul-Jabar, dedicó a ellos el Fisquito del pasado jueves. De esta forma se convierte en la sexta participante de la segunda temporada del proyecto Un fisquito de matemáticas. El Fisquito es un formato de mini charla dinámica de 10 minutos que tiene lugar en la Sección de Matemáticas y Física cada jueves desde el comienzo del curso. A través de estas breves conferencias, se pretende divulgar, de forma sencilla y amena, un área de las matemáticas.

Edith Padrón, coordinadora de los Fisquitos y Beatriz Abdul-Jabar, ponente.
Edith Padrón, coordinadora de los Fisquitos y Beatriz Abdul-Jabar, ponente de En busca de los afines.

Este en concreto, titulado En busca de los afines, se justifica por la gran cantidad de información a la que nos tenemos que enfrentar cada día. En un mundo dónde a golpe de clic podemos recopilar cientos de datos, necesitamos poder agrupar y encontrar aquellos que se parezcan, explica la ponente. Así, la técnica del análisis cluster y el resultado de su uso, los afines, son una herramienta esencial para el trabajo de los investigadores de cualquier campo científico. Gracias a ellos pueden reducir la información con la que están trabajando mediante la agrupación de observaciones individuales con características comunes.

Beatriz, profesora de Computación Científica y Análisis de datos, confiesa estar encantada con el formato de los diez minutos. “Resumir es la clave del éxito”, afirma, y el Fisquito garantiza el triunfo: obliga a condensar la información para hacerla más atractiva.

 

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