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Eduardo Sáenz de Cabezón

Juan Margalef: «Me enganché a las Matemáticas resolviendo problemas»

Ciencias
Juan Margalef en su exposición en FameLab (captura de Youtube)

Juan Margalef forma parte del grupo de investigación Field theories and statistical mechanics de la Universidad Carlos III de Madrid y del Instituto de Estructura de la Materia. Con tan solo 29 años, fue el ganador de la última edición de FameLab España gracias a su monólogo Preguntas y catástrofes. Este licenciado en Ciencias Matemáticas y Físicas por la Universidad Complutense de Madrid vino a la Universidad de La Laguna cuando participó en la tercera temporada de Un Fisquito de Matemáticas. Ha sido uno de los finalistas de FameLab Internacional y es un apasionado de la divulgación.

¿Cómo surgió su entusiasmo por las Matemáticas? «Me enganché a ellas de una manera que probablemente aburra a mucha gente: resolviendo problemas. El hecho de enfrentarme a un interrogante y ser capaz de resolverlo me motivaba. Es posible que me hubiera sentido atraído por las Matemáticas de muchas otras maneras, pero fue como me las explicaron. Soy consciente de que no a todo el mundo le pasa así y de que es necesario buscar diferentes didácticas. De hecho, uno de los problemas que hay en la enseñanza es que está demasiado centrada en la resolución mecánica de problemas».

¿Qué le hizo interesarse por comunicar esta ciencia? «Siempre me gustó que me la contaran a mí cuando todavía no la entendía. A medida que iba aprendiendo más, me entraban ganas de compartirlo. Soy una persona muy impresionable y me encanta intentar que los demás experimenten la misma fascinación que yo siento al aprender. Sé que no es fácil, porque la gente tiene intereses muy diversos. Pero creo que se puede despertar esa pasión por la ciencia y merece la pena intentarlo».

¿Hay alguien que te haya inspirado a divulgar? «Fernando Barbero, mi director de tesis, daba charlas en institutos. Siempre me gustó su forma de hacerlo. Luego, he ido conociendo a gente que también divulga muy bien, como Clara Grima o Eduardo Sáenz de Cabezón. Viendo lo que hacen los demás se aprenden muchas cosas interesantes. Siempre trato de fijarme en los mejores y adaptar sus técnicas a lo que hago».

«Divulgar requiere mucho tiempo y esfuerzo»


¿Cómo se debe comunicar la ciencia? «Divulgar es muy serio. No se puede preparar cinco minutos antes de salir al escenario. Requiere tiempo y esfuerzo para reflexionar cuál es la mejor manera de hacerlo. Se debe empezar a valorar todo el trabajo que supone. Tardo bastante en hacer un monólogo científico, lo cambio mil veces, busco nuevos ejemplos, modifico el inicio… Ese tipo de cosas son las mas importantes. Aunque cuando se cuenta, el público no percibe todas las veces que se ha ensayado».

¿Qué significó ganar FameLab España 2018? «Como ha pasado tan poco tiempo, aún no he podido percibir cambios demasiado grandes. Pero ahora mismo estoy en Inglaterra para participar en FameLab Internacional. De por sí es un gran premio estar aquí, rodeado de participantes de 27 países, todos con mucha ilusión. Nos han dado una clase para explicarnos diferentes formas de desenvolvernos en el escenario y trucos para comunicar mejor».

El monólogo que le hizo recibir el premio en nuestro país trató sobre la importancia de hacer preguntas. ¿Cree que internet y las nuevas tecnologías inhiben nuestra capacidad de plantearnos interrogantes? «Quien tuviera curiosidad antes, la va a seguir teniendo. Lo bueno es que, ahora, si alguien tiene mucha inquietud puede buscarlo más fácilmente. Muchas discusiones entre amigos acaban con un ‘vamos a buscarlo’. Eso antes no pasaba. Por supuesto, hay que saber a qué fuentes dirigirse. Hay un montón de canales de YouTube de divulgación que son maravillosos y muchas cuentas en redes sociales que proporcionan contenidos interesantes».

“Dejamos demasiadas partes del gobierno de nuestra vida a los algoritmos”

Ciencias

Eduardo Sáenz de Cabezón, ganador del premio de FameLab 2013 y profesor en la Universidad de La Rioja, acudió ayer, jueves 22 de febrero, a la facultad de Física y Matemáticas para presentar dos charlas: Números grandes, enormes, descomunales y desorbitados, con la que cerró el Congreso de Estudiantes de Matemáticas (COEMAT), y Un teorema llamado deseo, organizada por el POAT de la Sección de Matemáticas de la Universidad de La Laguna.

Durante el primer coloquio, el docente habló de la importancia de la notación en ambas ciencias y explicó la composición de algunos números de gran longitud. Habló de figuras como Emmy Noether, matemática alemana, y Alan Turing, considerado uno de los padres de la informática. Así, de esta forma realizó un pequeño recorrido por la historia de la computación.

Mientras que, en la segunda conferencia, dirigida a más de 200 estudiantes de secundaria, trató el tema de los algoritmos; Sáenz comenzó narrando un cuento titulado Comadre de Bath y lo enlazó con la posibilidad  de adaptar las Matemáticas a lo cotidiano o explicar esta ciencia con acciones del día a día, como puede ser encontrar pareja o conseguir aparcamiento en un parking.

“Matemáticamente podemos estudiar aquello que la gente desea para hacerlo mejor”


Además, expuso que mediante determinadas fórmulas se puede llegar a modelizar los objetos de deseos de la población, y lo demostró con el caso de AlphaGo, programa informático que fue capaz de reproducir acciones humanas que antes parecían imposibles de desarrollar por máquinas. Al igual que AlphaZero, que aprendió a jugar al ajedrez, u otros ordenadores que supieron identificar la creatividad en obras de arte.

Continuó con la idea de que con estas operaciones se pueden llegar a controlar o pautar los anhelos de la gente a través de la ciencia de los números. Empresas como Google, Facebook o Netflix utilizan los datos  que tienen a su alcance para predecir lo que nos gusta o podríamos conocer, logrando controlar la información que recibimos e influyendo en nuestras vidas.

Sáenz quiso destacar que estos algoritmos rigen nuestras vidas y pueden resultar beneficiosos, pero también perjudiciales. En muchos casos logran causar el llamado efecto burbuja, es decir, te aislan de puntos de vista diferentes al tuyo porque solo te muestran lo que quieres ver. Por ello, deberíamos “preocuparnos por conocer esto y porque el resto lo conozca”.

El matemático manifestó la importancia de entender el funcionamiento y los efectos que tiene sobre nosotros este tipo de herramientas, independientemente de nuestro nivel de conocimiento numérico.

Para finalizar su intervención, apuntó que el funcionamiento de estos algoritmos debería ser de conocimiento público, puesto que se trata de algo que nos afecta a todos.

El IV Congreso de Estudiantes de Matemáticas, del 20 al 22 de febrero

Ciencias

El IV Congreso de Estudiantes de Matemáticas (COEMAT) se celebrará la próxima semana en el Aula Magna de las Secciones de Física y Matemáticas de la Universidad de La Laguna. Está organizado íntegramente por los alumnos del Grado y su propósito es fomentar un ambiente participativo en el que compartir conocimientos. Entre los días 20 y 22 de este mes se sucederán las diferentes actividades programadas para este evento que cumple su cuarto año de vida.

Durante el próximo martes se podrá disfrutar de tres ponencias, todas en horario de mañana y preparadas por estudiantes. La primera de ellas, a las 11.00 horas, será ¿Primo o compuesto?, expuesta por Enrique José Padrón Alemán. A las once y veinte de la mañana se podrá asistir a Los números después de la IA, explicado por Daniel González Rodríguez. La última intervención de la jornada, a las 13.15 horas, estará presentada por Ignacio García Marco, doctor en Matemáticas, bajo la denominación Interacciones del álgebra conmutativa con las estructuras discretas. 

El programa del miércoles 21 solo registra una conferencia en horario de tarde, Resolvamos un problema, cuyo encargado será el profesor Alexander Hernández Hernández del Departamento de Matemáticas, Estadística e Investigación Operativa. El jueves, le llegará el turno a la investigadora del AEMET Esther Sanromá Ramos, quien impartirá ¿Qué hace una matemática como yo en un lugar como este? El Congreso finalizará con la charla de Eduardo Sáenz de Cabezón, divulgador ganador de FameLab 2013 y docente en la Universidad de La Rioja, que se titulará Números grandes, enormes, descomunales y desorbitados. A todas estas intervenciones se sumará la exposición de pósters, una mesa redonda y dos talleres.

“Todos tenemos un matemático interior y es mejor de lo que pensamos”

Ciencias

Eduardo Sáenz de Cabezón, matemático y divulgador, trata de acercar a todos a la ciencia de los números mediante sus historias. En 2013 vio reconocido este esfuerzo al ganar el concurso de divulgación internacional FameLab con su monólogo Las Matemáticas son para siempre. Desde entonces ha participado en tres conferencias TED, ha continuado con la actividad de Big Van Científicos sobre ruedas, ha desarrollado su canal de YouTube Derivando y no ha parado de recibir invitaciones para hablar sobre Matemáticas.

Durante los últimos años ha visitado la Universidad de La Laguna en dos ocasiones para participar en Un fisquito de Matemáticas. La última, el pasado 21 de abril.

¿Todos tenemos un matemático interior? “Sí, sin duda. Cualquier persona tiene habilidades matemáticas. Todos poseemos aptitudes para reconocer las nociones más básicas de Matemáticas: el orden, la cantidad, el conteo, los números naturales, las relaciones, las proporciones… Luego viene la forma en la que las desarrollamos. Pero cada uno de nosotros tenemos esas Matemáticas de base, que yo a veces llamo protomatemáticas. De hecho todo el mundo es un mejor matemático de lo que cree. Puede que tal y como se nos enseñan en la escuela tengamos más dificultades para encontrar ese matemático interior y que eso produzca un sentimiento colectivo de incapacidad o impotencia. Así, muchos estudiantes se dicen a sí mismos «yo no puedo con esto» y acaban sin conseguirlo, cayendo en lo que los psicólogos llaman indefensión aprendida. Y yo creo que existe una indefensión aprendida colectiva hacia las Matemáticas”.

¿Cómo podemos reconectar con ese matemático que llevamos dentro? “Hay bastantes formas. Ahora disponemos de muchos libros, vídeos y mucha divulgación. Esto nos permite disfrutar de las Matemáticas de otra forma que no sea la casi exclusivamente instrumental que aprendemos en la escuela. Que también está bien y hay que conocerla pero, tal y como tenemos contacto con ella, resulta ajena a nuestra vida cotidiana. Porque en realidad uno, en su día a día, no utiliza nunca una ecuación de segundo grado. Está bien saber resolverlas, pues forman parte de la cultura.  Pero es verdad que de la misma manera que no las volvemos a utilizar, tampoco aplicamos otros conocimientos. Personalmente, jamás he vuelto a emplear el análisis morfosintáctico, pero eso no quita que tenga otras oportunidades de disfrutar de la Lengua y la Literatura más allá del colegio. El mismo deleite que produce un buen libro sucede con los números, ya sea al disfrutar de juegos matemáticos o al experimentar el gozo de entender nuevos conceptos. Tal vez no resulta tan sencillo como con otras facetas de la cultura, pero por lo menos estamos en un momento muy propicio para que suceda”.

«Las Matemáticas están manejando nuestras vidas y es irresponsable no querer ser conscientes de ello»


¿Aboga por incluir en la escuela esos juegos de los que habla para dinamizar el aprendizaje de las Matemáticas?  “Desde luego. Tanto para los más jóvenes como para los alumnos de enseñanza secundaria, bachillerato e incluso en la universidad. Creo que el juego se saca de la escuela pronto. Habría que jugar durante más tiempo. Es un elemento didáctico muy poderoso y ha sido situado de forma errónea casi al margen de la educación formal. Además, a esto debemos sumarle que el estudiante debe tener claro el vínculo entre lo que aprende y su vida. Las Matemáticas se nos presentan muchas veces como algo bastante separado de nuestra realidad, pero cada vez están dirigiendo más aspectos de nuestra existencia. Los algoritmos, por ejemplo, determinan si me dan o no un seguro, la concesión de una hipoteca, qué series me ofrece Netflix para ver o las publicaciones que veo primero en Facebook. Al decir que son conceptos demasiado complejos y no molestarnos en entenderlos, estamos incurriendo en una dejación de nuestras responsabilidades. Las Matemáticas están manejando nuestras vidas y es irresponsable no querer ser conscientes de ello. Hay una gran necesidad de que comprendamos mejor cómo está funcionando el mundo”.

¿Los matemáticos ven el mundo con otros ojos? «Es verdad que quizás uno, por sus intereses o sus capacidades, se fija más en unos aspectos de la realidad que en otros. Los que nos dedicamos a las Matemáticas las vivimos a diario. Por eso muchas veces observamos estructuras u objetos matemáticos detrás de cuerpos físicos o incluso tras comportamientos. Pero lo mismo ocurre con personas que se dedican a otras actividades. Tengo un amigo que es director de teatro y siempre le digo «esto es como las Matemáticas» y él me dice «es como el teatro». Uno tiene sus propias coordenadas y mediante ellas interpreta lo que le rodea».

¿Cómo se prepara y plantea cada acto de divulgación? “Estas situaciones las visualizo como un triángulo que tiene que cerrarse. Uno de los lados es el contenido, lo que quiero trasmitir. Siempre me propongo que sea relevante e interesante. Por supuesto me dedico a aprender sobre ello para poder trasmitirlo de forma correcta. Luego está el público. Necesito conocer con quién voy a hablar para saber en qué tono me tengo que dirigir y qué intereses pueden tener, así intento conectar el contenido con ellos. Por último, el tercer lado soy yo. Lo que puedo hacer para mejorar mis habilidades como comunicador, y como matemático, para juntar los otros dos lados del triángulo. No sé si es equilátero, isósceles o escaleno, pero desde luego hay que prestar atención a estos tres aspectos”.

«Me dedicaba a la divulgación sin saberlo»


¿Qué significó para usted ganar el FameLab? «Fue un gran cambio porque yo me dedicaba a la divulgación sin saberlo. Hacía charlas, talleres y actividades con esa finalidad. A la gente de Logroño, donde yo vivo, le gustaba. Pero digamos que FameLab me dio una especie de escaparate, me puso delante de muchas personas a las que les llamaba la atención lo que estaba haciendo. Entonces fue cuando pensé que esto le podía interesar a todo el mundo. Fue como una ratificación. Me di cuenta de que quizás tenía algo que aportar, lo cual es, en cierta forma, un deber. Y desde entonces mi vida ha cambiado mucho».

Si tuviera la oportunidad de participar en otra charla TED, ¿qué tema le gustaría desarrollar? «Hay dos aspectos que me interesaría tratar: el primero es la abstracción como la fuerza que hace evolucionar las Matemáticas y que les confiere el poder que tienen para representar la ciencia y para entender el mundo; el otro contempla esta disciplina como forma de expresión de lo que significa ser humano. Las Matemáticas, más que el lenguaje en el que está escrita la naturaleza, son el lenguaje en el que la leemos, y esto dice mucho sobre nosotros».

«Hay artistas que transmiten sus experiencias a través de las matemáticas»

Ciencias

Eduardo Sáenz de Cabezón, divulgador científico ganador del primer certamen del FameLab en España y profesor de la Universidad de La Rioja, ofreció ayer viernes un monólogo en la Universidad de La Laguna. Su título fue Matemáticas y diseño: Ejemplos en la Arquitectura Actual, que se ofreció en el Aula Magna de de la Sección. El foco de la ponencia fue la unión entre la disciplina y el arte y cómo se puede usar esa combinación para alcanzar distintos objetivos.

Los fines estéticos y didácticos son algunos de los que expuso el docente. Sin embargo, lo que más destacó es que hay personas que ven la vida “desde una óptica matemática”. Explicó que varios diseñadores y arquitectos tratan de transmitir algo con su trabajo a través de las herramientas que esta ciencia ofrece. Además, expresó que esa “línea divisoria” entre los dos ámbitos es algo que “se debería de explorar más”, sobre todo en lo que respecta a los estudiosos.

Para apoyar su discurso presentó varias cuestiones de la rama que han inspirado a los inventores de obras arquitectónicas y de diseño. Destacó, entre otras, la razón áurea, la botella de Klein o el problema de Kelvin y la estructura de Weaire-Phelan.

Estos han sido la base de, por ejemplo, el Australian Wildlife Health Center (basado en el juego de la vida de Conway), la Klein Bottle House (fundamentada en la citada botella), o el Centro Acuático Nacional de Pekín (relacionado con la superficie mínima de Weaire-Phelan). También recordó a creadores como los arquitectos Antoni Gaudí, Félix Candela o Lisa Iwamoto y a diseñadores como Marc Newson o Iris van Herpen.

Sáenz ofreció esta conferencia en el Teatro Cervantes en 2015 y está disponible en YouTube. De hecho, su conocida labor como divulgador y cuentacuentos se puede seguir en Derivando, su espacio en esta plataforma, y también con el grupo Big Van, especializados en la comunicación científica a través del humor.

Un «fisquito» de matemáticas para todos

ULL

Los «Fisquitos» o pequeñas charlas de diez minutos se imparten en la Facultad de Matemáticas los jueves. Se trata de un proyecto impulsado por la profesora Edith Padrón que ha empezado a funcionar este curso. Puede asistir cualquier persona que esté interesada en el mundo del cálculoaunque no se trata de una charla específicamente matemática.

Durante el primer cuatrimestre tuvieron lugar diez «Fisquitos» , y se prevé que para este segundo se convoquen doce.

Los monólogos plantean cuestiones curiosas relacionadas, para terminar con una conclusión incluso más interesante y sorprendente. Por eso, cualquier estudiante puede asistir sin miedo a sentirse confuso por el tema del que se habla. Al respecto, Padrón asegura que ha sido un éxito entre alumnos del propio grado,  pero que también asisten otros universitarios.

El fin es la colaboración tanto de profesores como de estudiantes. Unos y otros pueden pertenecer al público o ser el propio protagonista del discurso. En el primer »Fisquito» de este cuatrimestre participó Luis Balbuena, ex profesor y medalla de oro de Canarias. El próximo jueves 14 de abril acudirá Eduardo Sáenz de Cabezón, ganador de FameLab, el principal certamen internacional de monólogos científicos.

Lo que se busca con estas colaboraciones, apunta la profesora, es despertar el interés de los que asisten para que busquen y se interesen, y que también les entren ganas de salir a exponer algo nuevo». Además, no solo destaca el éxito que ha tenido hasta ahora, sino que no vería mal la expansión hacia otras materias, ya que lo toma como «otra forma de aprender, más rápida y entretenida que el método convencional».

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