Multitudinaria protesta contra la violencia de género. Foto: PULL

Somos nuestras, de nadie más

Opinión

Un día que pasa, cientos de mujeres que mueren a causa de violencia de género. ¿De verdad somos conscientes de la cantidad de mujeres que fallecen a diario debido a dicha situación? No, no lo somos. Esta circunstancia se produce a diario en muchísimos lugares, pero claro, solo nos enteramos de algún caso cuando es mencionado en medios de comunicación, ya sean convencionales o no. Tal y como está la sociedad hoy en día, parece que la muerte ya no produce respeto, la violencia no impresiona… Es el efecto narcotizante que produce su exposición repetida.

En lo que va de año, 18 mujeres han sido asesinadas en España por sus parejas o exparejas. En total, 993 desde 2003, cuando se empezaron a contabilizar según El PaísHay que tener en cuenta que la violencia machista no es solo violencia física, sino también psicológica, por lo que las mujeres que han sufrido este problema ascendería a un número mucho más elevado.

Uno de los últimos casos de violencia machista lo podemos encontrar aquí en Tenerife. Un hombre de procedencia alemana llamado Handrick asesinó a su mujer Silvia y a su hijo mayor en una cueva en Adeje. Su hijo menor, Jonas, huyó sin rumbo fijo tras presenciar las agresiones del varón a la mujer. Todo comenzó cuando Silvia y su hijo mayor llegaron a la isla y el marido los recogió. Handrick se los llevó a una cueva y allí agredió a su mujer y posteriormente a su hijo mayor. ¿De verdad podemos dejar que estas situaciones se sigan dando día tras día?

La sociedad exige avanzar hacia un mundo seguro y libre de violencia de género


Esta violencia constituye la mayor vulneración de derechos y libertades… Está en contra de los principios de igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad que son inherentes a todos los seres humanos; tiene consecuencias demoledoras para la sociedad y está tan arraigada a ella que ya es un hecho estructural por lo que su eliminación ha de ser una tarea que englobe a toda la sociedad. Esta, exige avanzar hacia un mundo seguro y libre de violencia de género, que garantice una respuesta efectiva a las mujeres que la sufren, así como a sus hijos e hijas, generando y ofreciendo los mecanismos necesarios para conseguirlo.

Es por eso por lo que que cada vez que alguna mujer sienta que se le está violando ya sea a través de golpes, sexualmente, o psicológicamente tiene que poner de su parte y denunciar. Denunciar este gran delito, porque si no lo hacen, estos actos irán elevándose hasta ocasionar desgracias como ya las ha ocasionado. Es verdad que en un principio da reparo hacerlo, ya sea por el miedo a contarlo, por miedo a la reacción del agresor… pero somos nuestras, de nadie más y es por ello por lo que debemos mantenernos seguras con nosotras mismas y seguras con las personas que nos rodean. Y, es que no es solo la persona agredida, sino es su familia quien lo pasa mal. Por ello hay que poner punto y aparte.

También hay que mencionar que la violencia de género no es solo de hombre a mujer, también existe de mujer a hombre, pero es un conflicto que no está muy visto en nuestra sociedad ni en los medios de comunicación ya que es menos frecuente.

En definitiva, debemos terminar con este gran problema que nos derriba. Hay que intentar que esos datos que mes a mes aumentan, mes a mes desciendan y, sobre todo, poder ayudar a esas personas que sufren este dilema. ¿Cómo? Llamando al 016 cada vez que veamos un caso de machismo. No podemos dejar que esta pelota siga rodando y creciendo cada vez más.

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