Rectorado de la Universidad de La Laguna. Foto: PULL

Sindicatos piden que la ULL tramite la supresión de la Tercera Convocatoria

ULL

Los sindicatos Intersindical Canaria, Asamblea de Profesorado, UGT-FSP Servicio Público y Comisiones Obreras han pedido en un comunicado que el equipo de gobierno de la ULL tramite la supresión de la Tercera Convocatoria de exámenes por causa de fuerza mayor, pues «con la crisis de la COVID-19 y el decreto del estado de emergencia se han modificado de manera transitoria e intensiva aspectos de las memorias y verificas de grado y másteres aprobados por la Aneca, reconvirtiendo la docencia presencial en virtual». Así, consideran que «las convocatorias se traducen en una intensificación evaluativa que no procede ni beneficia a las partes».

Según los sindicatos, «el elevado número de convocatorias supone un coste adicional a la tan mermada administración universitaria y un exceso de trabajo administrativo y docente, que no repercute en la mejora del rendimiento académico ni en la calidad de la enseñanza».

Además, subrayan que «complica y recarga el calendario académico, impide mejorar la formación, la investigación y la transferencia (fundamentales para la mejora de nuestra posición en el ranking nacional e internacional de universidades) y dificulta el desarrollo de la triple función del PDI: docencia, investigación y transferencia del conocimiento».

Agravios comparativos respecto al alumnado de la ULPGC


En el escrito se apunta que «los distintos cambios normativos en las instituciones de educación superior a lo largo de estos años, junto con los recortes, han sometido al Personal Docente e Investigador a exigencias y presiones laborales y burocráticas cada vez mayores» y que en la ULL se «agrava con la anomalía de cuatro convocatorias (incluyendo marzo), más los respectivos llamamientos, que no sólo rompe la unidad del distrito universitario canario estableciendo agravios comparativos respecto al alumnado de la ULPGC, sino que nos distingue negativamente a nivel nacional».

Finalmente, destacan que estas convocatorias extras «favorecen a una minoría con peores resultados académicos, convirtiendo un privilegio en un derecho».