El realfooding no es una dieta, es un estilo de vida. Foto: PULL

Lo real del ‘Realfooding’

Opinión

El realfooding es un término innovador que ha nacido en los últimos años gracias al impulso del nutricionista Carlos Ríos. Pero, ¿qué es esta nueva moda? Consiste en un estilo de vida, un cambio en el tipo de alimentación, dejar de comer ultraprocesados y comer más comida real, la cual se refiere a carnes y pescados frescos, huevo, frutos secos sin procesar, fruta, verdura, tubérculos, cereales cien por cien integrales, cafés e infusiones… y también comer los buenos procesados, como el hummus, yogur natural, aceite de oliva, panes integrales, chocolate negro o cacao en polvo que sea más del 70 %, y solo ingerir un 10 % de ultraprocesados al mes.

«La población está muriendo por culpa de lo que come», argumenta Carlos Ríos. La verdad es que la alimentación es el principal problema de las enfermedades crónicas en España y esto supone un gran coste a los gobiernos. Como cita él en su web, «comer comida real no es un gasto, es una inversión a largo plazo donde tu salud te lo devolverá». El realfooding no es una dieta, su objetivo no es adelgazar, engordar o perder líquidos, sino tener una vida saludable.

Lo que ha hecho la industria de la alimentación es hacernos creer que las cosas bajas en azúcares, grasas y calorías son sanas, en cambio, estos productos tienen deficiencias y otros químicos que hacen que el alimento light sea aún más un ultraprocesado y carente del alimento real.

«Las nuevas generaciones ya no aprenden a cocinar como se hacía en las casas familiares de antaño»

Un factor que hace que se consuma una nutrición pobre es que la sociedad de hoy en día vive de la brevedad, por tanto, lo más fácil para muchos es ir a comer a restaurantes de comida rápida o comprar y hacer ultraprocesados. Ríos comenta que la población no sabe qué es un alimento real ni cómo cocinarlo, y es una realidad, pues las nuevas generaciones, acostumbradas a la vida rápida, ya no aprenden a cocinar como se hacía en las casas familiares de antaño.

Además, las grandes superficies se encuentran llenas de carteles de ofertas y publicidad que nos hacen llenar el carro con cosas innecesarias e insalubres. En cambio, en los mercados tradicionales esa tentación no existe y se caracteriza por tener alimentos frescos y saludables, los cuales no les hace falta publicitarse porque no tienen que convencerte de que son sanos. Los alimentos ultraprocesados tienen la materia prima de la comida real, el problema es que a esta se le añaden químicos, aditivos y vitaminas para vendernos como saludables y engañarnos, provocando que no podamos parar de comerlos.

Los detractores de este movimiento comentan que la «comida real engorda», y es que muchos confunden el comer saludable y equilibrado a hacer una dieta. También añaden que todos los ultraprocesados no son malos. Por ello Carlos Ríos intenta enseñar por las redes sociales cuáles son los buenos procesados y cómo salir del Matrix de los ultraprocesados.

El cambio es progresivo y ya se va notando en los supermercados, donde las recomendaciones del famoso nutricionista se acaban en minutos. Asimismo, los supermercados escuchan las clemencias de su público y añaden más variedad de comida real y buenos procesados. Dentro de poco lo normal será ser realfooder.