La receta de la ‘drag’ perfecta

Cultura / Ocio

El Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria se convertía en la cuna del creciente movimiento drag durante el 19 de febrero de 1988. Aquella noche unas 7000 personas abarrotaban el Parque Santa Catalina. Varios medios nacionales como Antena 3, Canal plus o El programa de Ana Rosa, se interesaron por un evento cuya repercusión superó todas las expectativas. Durante los años venideros este espectáculo se ha consolidado como uno de los actos centrales de la fiesta canariona.

En la vigésimo primera edición del evento en 2018, volvieron a agotarse las 6000 localidades ofertadas por la organización. Varios diarios internacionales como el USA Today, La Vanguardia de México o la versión en inglés de El País, confirman el impacto de un evento que ha conseguido establecerse durante más de dos horas como trending topic mundial en la red social Twitter (por segundo año consecutivo).

El reality show americano RuPaul´s Drag Race ha acuñado un término que define a la perfección las cualidades que una verdadera reina del drag debe poseer. Según este formato televisivo el acrónimo C.U.N.T es la unión de cuatro cualidades imprescindibles para triunfar: Charisma (carisma), uniqueness (singularidad), nerve (atrevimiento) y talent (talento).

Puede parecer una fórmula sencilla, pero a estas características hay que añadirles otros ingredientes como el vestuario, el playback o el maquillaje, que unidos permiten a las reinonas brillar sobre sus vertiginosas plataformas.

 

Elegancia y extravagancia


El Carnaval Internacional de Los Cristianos, celebraba el 9 de marzo el certamen de elección de su Drag Queen 2018. Siete fueron los aspirantes que hicieron vibrar a un público entregado y agradecido que animó con ímpetu en cada una de las actuaciones de la noche. Inmerso en un mundo de plataformas, descaro, tolerancia y sobre todo muchísima diversión me entreviste con Drag Aurum.

Aurum conseguía clasificarse en 2016 para la final de la gala de la isla vecina. Convirtiéndose así en uno de las pocos tinerfeños que han logrado subir al escenario del Parque Santa Catalina. Su extensa trayectoria en las alturas ha convertido a David Afonso; intérprete de Aurum, en el director artístico del certamen Drag Queen de Arona. Un certamen que en su primera celebración le otorgó el título de reina.

La gracia sobre el escenario y una fantasía cuidada al detalle son las principales características que resalta Afonso. “Los espectáculos han ido evolucionando y mejorando, pero debemos recordar que el drag es la imagen fundamental del show y su vestuario debe primar sobre el atrezo”, comenta.

¡Swarovski andante!


Aurum se declara un amante de la pedrería y los brillos y considera que son esenciales en un atuendo drag. “Un traje empedrado tiene mucho más efecto sobre el escenario” asegura. Sin duda el elemento que caracteriza a estas reinas son sus plataformas de infarto, que superan los 35 centímetros de altura. Desde su experiencia, valora muchísimo el diseño y la decoración de estas.

Para comprender un poco mejor esta receta, debemos atender a la velocidad a la que evolucionan estos números. Los entrevistados han comentado que el cambio en estos últimos años ha sido radical y a un ritmo muy rápido. El público es quien reclama esta evolución, piden ideas nuevas, originales y transgresoras. Las modas en este mundo existen, y van cambiando a un ritmo casi incontrolable.

La revolución del drag


Escenografía, acrobacias y coreografía se le han dado muy bien en estos últimos tiempos a Drag Sethlas. Él es el ganador de la Corona de Las Palmas de Gran Canaria 2017 y alguien que ha suscitado mucha polémica a nivel internacional en el último año. Su fantasía, Mi cielo yo no hago milagros, que sea lo que Dios quiera, de base temática religiosa, ha traspasado incluso la barrera de los tribunales.

Borja Casillas es el joven que encarna a Sethlas y eje central del debate. Sus exhibiciones se caracterizan por tener una buena puesta en escena, pero sobre todo por mucho baile y un playback estudiado al detalle. “En los últimos tiempos se están viendo números con poca destreza sobre las plataformas y mucho abultamiento”, asegura. Le gustaría volver a ver a las drags, recuperando esa esencia que las hace únicas.

Reconoce además que la elección de la temática es imprescindible para que la gente le recuerde y le apoye. Su vivencia le ha hecho darse cuenta de que los asistentes necesitan un espectáculo que rompa con la monotonía. Su método de trabajo consiste en buscar una idea con mucha fuerza y energía para después adaptarla. Según Casillas: “Eligiendo una buena temática, se recorre la mayor parte del camino”.

“El equipo te ofrece el apoyo y la tranquilidad que necesitas antes de actuar”


Las drags van acompañadas de un grupo de bailarines, ayudantes de escenografía y en algunos casos maquilladores. Drag Hocklin, es un tinerfeño, que comenzó su andadura sobre las plataformas hace tan sólo un año. Para él, una de las cuestiones prioritarias en los comienzos, es una buena cuadrilla. La capacidad para saber dirigir al grupo coreográfico y a los ayudantes se ha convertido en ineludible para lograr el éxito.

Juan Carlos González, es el encargado de dar vida a Hocklin. Participaba el pasado 9 de marzo en la gala de Arona logrando el cuarto puesto en la clasificación. Reconoce que ha sido autodidacta, y que ha ido mejorando, observando y rectificando sus errores. “Hay que estudiar cada actuación, las propias y las de otros candidatos, sólo así se puede crecer”, destaca.

El pintalabios, toque de rímel


Si alguien destaca por su caracterización, ese es Drag Vulcano. Un joven canarión que lleva ocho primaveras dando vida al personaje que le ha abierto las puertas del olimpo drag. Sin duda se ha convertido en todo un referente para sus compañeros, llegando a maquillar para la final de este año a nueve de ellos. Entre los afortunados se encuentran el ganador de concurso en 2017 Drag Sethlas, o Quirón, primer finalista de este 2018.

El segundo finalista de la edición 2018, Isidro Javier Pérez (Drag Vulcano), considera el maquillaje como uno de los elementos principales de este tipo de actos. Una buena representación del personaje depende en gran parte de esta tarea y sin ella, el número carece de sentido.  Es esta una de las razones que han llevado a sus contrincantes a contratarle o incluso a imitar sus creaciones. Vulcano lejos de sentirse ofendido por tales imitaciones, las entiende como un halago y un reconocimiento a su trabajo.

“Transmitir un mensaje, que la audiencia lo entienda, en eso centro mis actuaciones”


Los espectadores cada año reclaman mayor calidad y mejores demostraciones. Para Drag Vulcano, la interacción con los presentes es esencial. Todas las piezas que componen la función tienen que sumar, pero trasladar una idea es lo más importante. “Coreografía, vestuario, plataformas, todo pasa a un segundo plano si el drag no es capaz de conectar con su audiencia”, señala Pérez.

¿Existe realmente la drag perfecta?


Dentro de este movimiento cada drag es libre de crear su personaje y dotarlo de una personalidad genuina, capaz de enamorar al auditorio. Si bien es cierto que una drag para ser perfecta debe dominar 7 destrezas básicas:  elegancia, fantasía, coreografía y música, manejo de las plataformas, maquillaje, ser capaz de difundir un mensaje y sobre todo tener un buen equipo cerca.

Aunque seguramente la drag perfecta no exista, tampoco podemos saber si en un futuro la encontraremos. Pero si podríamos hablar de la drag más completa, aquella que mejor domina las habilidades que las caracterizan. Una reinona que participa activamente en el proceso de creación y elaboración de su exhibición. La mejor drag, aquella que más evoluciona, pero, sobre todo la que mejor show ofrece al público.