Gabriel Salvia, Andrés Cañizález, Santiago Cantón, José Miguel Vivanco y Manuel Cuesta. Foto: J. L. Z.

«En Venezuela no existe la democracia»

Sociedad

El periodista y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Andrés Cañizález, afirmó ayer viernes, 23 de agosto, en la Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana de Buenos Aires que, en la actualidad, tras hacerse público el Informe Bachelet, líderes que podrían estar próximos al Chavismo, como Alberto Fernández o José Mujica, reconocen que ya no hay democracia en Venezuela.  Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas, certificó recientemente en un documento las múltiples y generalizadas violaciones de los derechos humanos, sociales y económicos que sufre el país gobernado por Nicolás Maduro.

La intervención de Cañizález, quien se mostró escéptico sobre la deriva política del Estado bolivariano, se produjo en el marco de la sesión vespertina de unas jornadas en recuerdo de las víctimas del totalitarismo organizadas por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), en las que también tomó parte Manuel Cuesta Morúa, historiador y activista socialdemócrata cubano. En su intervención, dijo que en Cuba tampoco se respeta la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que solventarlo es «complicado». No obstante, subrayó que esta podría pasar por la articulación de una agenda tutelada por América Latina que vele por el cumplimiento de los derechos humanos.

Cuesta Morúa añadió que el modelo idealista de la sanidad y educación, que difunde a la comunidad internacional la propaganda castrista, se está degradando, lo que se evidencia, apuntó, en la instauración de clínicas privadas extranjeras para la atención de los turistas. El activista añadió que la presión que ejerce Estados Unidos sobre el Gobierno de Fidel Castro no ayuda pues «esta politizada» y que una de las soluciones a la crisis venezolana podría pasar por arreglar, primero, el problema cubano.

«Los populismos van de la mano de la violación de los derechos humanos»


José Miguel Vivanco, director para América de la organización Human Rights Watch, otro de los ponentes en la sesión organizada por CADAL, puso la atención en el surgimiento de los populismos, los cuales, aseveró, van de la mano de la violación de los derechos humanos y de la corrupción de sus líderes, «caracterizados por atentar de forma continua contra la libertad de expresión». En este sentido, denunció que en Nicaragua el Gobierno de Ortega acusa de delito de terrorismo a los periodistas que critican al Gobierno.

Vivanco llamó la atención, además, en sintonía con Andrés Cañizález, sobre la importancia de las palabras, ya que estas «importan». Así, destacó que no hay que tomarse a la ligera los discursos y pronunciamientos de los líderes populistas, «insertados en sociedades polarizadas en donde proliferan las noticias falsas».

Por último, participó Santiago Cantón, secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires. En su intervención alertó del retroceso social que sufren los valores y que el Gobierno de Maduro ponía en evidencia el fracaso de toda América Latina, alertada desde hace veinte años de la deriva que llevaba la política de Hugo Chávez.

Moderó el encuentro Gabriel Salvia, director general de CADAL.