Con el confinamiento muchas especies se han acercado a nuestras costas y no debemos molestarlas Foto: PULL

«El respeto, la clave perfecta para tener una buena vuelta a las playas»

Medioambiente

Estíbaliz Parras dio en la tarde de ayer domingo, 17 de mayo, una charla de cómo respetar la vida marina cuando se pueda volver a ir a las playas después del confinamiento. La ponente es la creadora de Sanamares, un proyecto que tiene como finalidad formar una  comunidad donde los amantes del medio marino puedan compartir información de este espacio. Con su intervención indicó qué cosas se pueden hacer o considerar cuando se empiece a tener contacto con este entorno para cuidar su biodiversidad. La ponencia tuvo lugar a las 17.00 horas a través de un directo en la cuenta de YouTube de Brave Divers, una escuela de buceo online.

El primer asunto sobre el que alertó fue que no se podrá recoger residuos de las  playas en compañía de otras personas. Se deberá hacer de manera individual y con las medidas de protección e  higiene pertinentes, ya que pueden estar contaminados y ser un foco de infección de coronavirus. En este proceso de limpieza se deberá de estar seguro de que lo que se vaya a retirar sean verdaderos residuos y no confundir los huevos de raya o tiburón con basura.

Posteriormente, señaló que es recomendable no asentarse ni hacer deporte en dunas, porque en esta época el ave chorlitejo patinegro está en temporada de anidación y podríamos pisar sus huevos, ya que esta ave tiene la peculiaridad de poner los huevos a ras de suelo.

Respetar para disfrutar


Por otro lado, destacó que por nuestra ausencia y por el momento del año en el que nos encontramos es normal que muchas especies se acerquen a las costas, pero no se deben sacar del agua, sino disfrutarlas desde la distancia. Asimismo, es importante percatarse del rastro que dejan algunos animales, como es el caso de las tortugas bobas, para no asustarlas cuando se aproximen a la orilla a poner huevos.

Por último, Estíbaliz Parras solicitó a aquellas personas que fueran a bucear que avisaran si avistaban algunas de las especies de las que no se tiene registro desde hace tiempo, como es el angelote o la raya mariposa y que ahora con las aguas más calmadas se pueden dejar ver más. Para protegerlas delimitando las zonas donde se cree que están según las fotos, las coordenadas y el día en que fueron vistas.