Carlos Felipe Martell, profesor de la ULL y escritor. Foto: G. Reyes

«El aprendizaje se hace ameno cuando el profesor no es un ente superior»

Sociedad

«Nosotros no existimos si no existe el alumnado», así explica Carlos Felipe Martell, profesor de Estadística en el Grado de Turismo y novelista (es autor de Los Privilegios del Azar), su visión de la dinámica universitaria. Su propuesta se basa en el hecho de que el alumnado es el pilar del centro universitario y que las dinámicas académicas reniegan su posición. «Los alumnos pasan toda una mañana en el aula, en unos asientos antivisitas y nosotros (profesorado) imponemos normas absurdas», subraya.

Destaca que el aprendizaje se hace ameno cuando no se  muestra al profesor como un ente superior: «Los alumnos me exigen, yo preparo la clase y esta les exige a ellos». Al tiempo, apunta que el poco entendimiento, la generalización de la clase como un solo ente y la barrera que presenta la docencia hace que abunde la desgana dentro del aula.

Sesiones de zumba opcionales para combatir el estrés


Martell señala que las asignaturas se deben presentar de forma amena, dejar de lado la verticalidad dentro del aula y no crear ambiente de superioridad o condescendencia dentro de la misma. «Al final de una clase es necesario un estiramiento, un cierto ocio para quedarte a gusto y no hacer las clases pesadas», apunta. Con estas premisas, ha puesto en marcha sesiones de zumba opcionales para combatir el estrés. Asimismo, las herramientas que comenta como usuales en sus clases se basan en el humor y en el entendimiento del estudiante: «Hay un brecha generacional muy grande, la edad media de un docente es de 50 y eso no permite una buena comunicación».

Reemplazar evaluaciones finales por parciales o controles, hacer videotutoriales para las clases o poner pequeños incentivos dentro de los exámenes son algunos de los cambios que Martell ha introducido a su práctica para no generar estrés en los estudiantes: «El punto es que no se jueguen la nota en un solo día».

Menciona, además, que en clases grandes se hace necesario un control, pero es preferible hacerlo de forma paulatina para así evitar perjudicar al alumnado. Añade, finalmente, que un cambio individual no genera tanto efecto como lo haría en bloque y destaca que el apoyo y reforma de las formas de enseñanzas universitarias iría acorde con la actualidad.