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mayo 18, 2019

Javier Di Ciriaco: «Lo que empezó como un juego, acabó en una profesión»

Música
El Sexteto Milonguero llega a Tenerife tras trece años de trayectoria musical. Foto: PULL

Creado por el vocalista del grupo, Javier Di Ciriaco, el Sexteto Milonguero nació en Buenos Aires en 2006. En sus trece años de trayectoria se pueden encontrar un amplio y bailable repertorio, como tangos, milongas o valses. Desde sus inicios, la orquesta de tango se caracteriza por un estilo clásico de los años cuarenta, pero con su sello personal. Además, con el paso de los años, no han perdido su esencia, el baile. Para este grupo es muy importante que todos sus temas puedan ser bailados por quiénes aman este género.

Usted comenzó sus inicios en el mundo de la música en el heavy metal. ¿Qué pasó por su cabeza para cambiar de ese género al tango? «No sé qué pasó en mi cabeza, porque son cosas tan diferentes… Digamos que de muy niño en mi país, en mi ciudad natal Córdoba, es muy común el folclore, que a la misma vez está muy ligado al tango. Desde muy niño, con nueve años, empecé a tocar la guitarra y a cantar folclore, pero no me adentré tanto con esa edad. En la adolescencia empecé a escuchar rock, a partir de los catorce comencé con la típica banda de la escuela, con amigos… y eso se prolongó durante diez años, llegando a pisar un escenario por primera vez, con el heavy metal».

¿Cuándo se da cuenta verdaderamente que le gusta el tango? «Digamos que en mi casa mis padres siempre escuchaban tango y lo bailaban. Es cierto que desde muy joven yo lo escuchaba, pero al principio no le prestaba atención y a una cierta edad, como a los dieciocho me entró la curiosidad. Entonces, en ese momento decidí sacar un tango con la guitarra, y sin darme cuenta me involucré mucho con este género. Me sentía identificado con algunas letras que dibujaban a mi ciudad, a mi barrio, a los amigos… Los años pasaron y de pronto me vi envuelto en lugares dónde se escuchaba tango, me junté con músicos, y a los veintidós años ingresé en una orquesta típica, y desde entonces nunca más me desligué del tango».

¿Cuándo y cómo surge este grupo? «Yo en el 2000 me fui a vivir a Buenos Aires, donde está la gran cuna del tango. Decido irme justamente ahí para poder expandirme, seguir creciendo artísticamente y relacionarme con el mundo fuerte del tango. En esta ciudad conocí a muchos músicos y comencé a integrarme en algunas agrupaciones. Antes de formar el Sexteto Milonguero, iba a la milonga a bailar y fue aquí donde me cambia absolutamente la cabeza, me cambia el gusto de la elección de los temas, de los tangos, de los valses… Cambió todo en mi, poder cantar y ver a la gente bailar en vivo fue uno de los motivos por los que nace el Sexteto».

¿Por qué han elegido este nombre para el grupo? «Bueno, como bien dice el nombre, somos 6 integrantes en el grupo y siempre ha sido así. Y el término milonguero se usa cuando alguien va a la milonga a bailar, que son los lugares típicos donde se practica el tango».

«Quien baila el tango está expresando de alguna manera lo que siente a través del baile»


El tango es una categoría musical que no se suele escuchar tanto como el pop por ejemplo. ¿Cuál es el secreto para conseguir tanto éxito y mantener vivo el tango? «Es cierto, así es, no es tan popular como el rock, el pop, latino, reggaeton, bachata… Digamos que todos esos géneros son mucho más masivos y comerciales que el tango. Pero, aunque éste no sea tan conocido, sí tiene una adhesión de gente en todo el mundo y eso es muy fuerte, porque ha traspasado barreras, ha traspasado la barrera de Argentina y ha recorrido todo el mundo. En el caso nuestro yo creo que lo hemos encarado de una manera popular y no elitista, porque dentro del mismo tango existen diferentes ramas. Esto nos ha permitido desarrollarnos, poder habernos mantenidos durante todos estos años, seguir fortaleciendo el vínculo con nuestro público, con nuestros fans».

Usted qué considera que es más importante en sus canciones, ¿la melodía o las letras? «Para mí es una mezcla, y yo creo que a todos nos pasa que cuando escuchamos canciones en la radio de cualquier género y que muchas veces uno entiende la letra, se engancha con ella y a la misma vez te gusta la melodía o no, o te atrae más la letra que la melodía o viceversa. Y otras veces, aunque no entiendes lo qué está diciendo, también te llega y conectas con la canción. Entonces yo creo que hay un mix muy interesante entre ambas».

«Sentimos una energía y un puente que se arma a través de la melodía»


¿Cómo consiguen llegar a vuestro público a través de vuestras canciones? «Hay algo que siempre se suele repetir en las opiniones sobre el Sexteto Milonguero, que es sobre la energía de lo que pasa en vivo, lo que generamos en los shows. Para mí, es el lugar más fuerte y más lindo donde realmente uno vive y se siente muy cercano con la gente, donde se logra ese feedback. Somos un grupo que entrega mucho en el escenario, que busca siempre el contacto de la gente, por eso creo que ese siempre ha sido el fuerte y el éxito del Sexteto Milonguero».

¿Qué cree qué hace que la gente se interese por el tango, su música o el baile? «Para mi el eje fundamental durante todos estos años es el baile, es el primer gancho, la primera llamada de atención para mucha gente. Entonces,  creo que la primera conexión con el tango es eso. Creo que es muy lindo para la gente estar ahí y sentirse partícipe del show».

Han hecho dos giras completas por Latinoamérica, 2 tours por EE.UU, 12 giras por Europa… ¿Cómo los han recibido en estas ciudades? ¿Y cuál ha sido para ustedes la ciudad más especial en la que han estado? «Sí, es así. Hace muchos años que viajamos y hemos estado en muchos lugares, y la verdad que es impresionante a dónde nos ha llevado el tango. Hemos tenido la dicha y la fortuna de sentirnos muy valorados y queridos, de sentir una energía especial en diferentes países y culturas que nos hemos encontrado. Cuando me preguntan sobre alguna ciudad en especial, siempre digo que hay que entender que cada cultura tiene sus rasgos diferentes, y cuando uno entiende eso, ya sabe que el público vive el directo de otra manera, los aplausos son diferentes… Pero esto no significa que porque en un lugar te griten o te aplaudan euforicamente, estén disfrutando más del concierto».

Han logrado muchos éxitos a lo largo de vuestra carrera musical, ¿qué sueños les quedan por cumplir o qué objetivos quieren alcanzar a partir de ahora? «Mi deseo más fuerte en este momento es poder seguir continuando con el Sexteto Milonguero, desarrollar composiciones y temas nuevos. Queremos seguir aportando, no solamente desde una interpretación, sino desde la composición, de las letras y de nuevas melodías».

Si lo ves, actúa

Sociedad
Estudiantes de Primaria, en el taller contra el acoso escolar. Foto: N. Suárez

La campaña de concienciación contra el acoso escolar ¿Y si fueras tú? ha llegado hasta los más jóvenes. Ayer viernes, 17 de mayo, Nicolás Orozco, coordinador de la campaña y Jacobo González, uno de los encargados de redes, se desplazó hasta el colegio Maximiliano Gil, en Tacoronte, acompañados de dos psicólogas integrantes de la Asociación Canaria No al Acoso Escolar (ACANAE): Alba Andreu y Alba Pérez. El objetivo de la jornada fue concienciar a los más pequeños, en este caso niños de cuarto de Primaria, acerca del acoso en las escuelas.

Se trataron tanto sus variantes (acoso verbal, físico, social y a través de la red), como el perfil de víctimas y agresores, así como la importancia de comunicar a cualquier autoridad cercana si se llega a sufrir o se observa en otros. De una forma muy dinámica a través de un Powerpoint, cuentos, juegos e incluso una canción, los pequeños participaron mucho, demostrando no solo su conocimiento de la causa, sino su compromiso para erradicar esta lacra social.

Tolerancia cero con la intolerancia


A coro entonaron frases de la canción Se buscan valientes de El Langui: «Tú eres importante, tú sabes lo que pasa, no mires a otro lado (…). Sé valiente y no permitas lo que viste ayer (…). Ponte en su lugar ¡yo ya estoy a su lado!». Esta última frase coincide casualmente con el lema de la campaña, que aboga por la empatía para frenar cualquier tipo de violencia contra un individuo. Es importante que la información llegue de igual manera a los padres y esta es una buena iniciativa para ello.

La psicóloga Alba Andreu contó su experiencia: «Hablar de bullying no siempre es fácil. Implica contar situaciones que lamentablemente son más comunes de lo que creemos y tienen consecuencias que pueden dejan huella durante muchos años». Andreu quedó contenta con el desarrollo del taller: «La verdad es que la charla fue un éxito, los niños y niñas estuvieron muy implicados y atentos desde el primer momento. La sensación con la que acabamos la charla fue de esperanza por que la sociedad poco a poco vaya cambiando desde los más pequeños, y que con la educación la violencia se reduzca, dejando paso al respeto por los demás».

Una gran oportunidad para ayudar a prevenir el bullying


Cruz María Hernández, profesora de los colegiales, afirmó que vio que las psicólogas supieron gestionar al grupo y conseguir la atención de cada uno de los niños. «Creo fielmente que este tipo de actividades crean una concienciación muy positiva en el alumnado», aseguró. Asimismo, Cruz María hizo énfasis en la necesidad de que temas como este sean abordados repetidamente a lo largo de la escolaridad de los estudiantes. Para concluir, las psicólogas dejaron apuntados los números de atención a víctimas de acoso escolar tanto del Gobierno de Canarias como del Ministerio de Educación para que los padres tuvieran constancia.

La finalización del taller dejó a niños y niñas mejor informados y conscientes del gran y, por desgracia habitual, problema que supone el bullying en la vida de las personas que lo sufren, así como las repercusiones futuras que éste tiene. Por otra parte, el grupo de ¿Y si fueras tú? pudo observar que cuando a algo se le pone empeño, pueden lograrse grandes cosas.

Laura Martín: «El fútbol femenino no debería ser novedad, sino rutina»

Deportes
Laura Martín, entrenadora del Alevín A de la UD Tacuense. Foto: A.Expósito

Laura Martín Cruz asiste cada mañana al Campus de Ofra de la Universidad de La Laguna para estudiar segundo del Grado de Fisioterapia. Esto lo combina con ejercer de entrenadora del Alevín A de la UD Tacuense las tardes de los martes y los jueves, además del día de partido durante el fin de semana. A su vez, los lunes y los miércoles enseña fútbol sala en un equipo de un colegio y los viernes ayuda en el entrenamiento del primer equipo del conjunto azulón.

Admite que, aunque le encanta, es bastante complicado compaginar el fútbol con sus estudios porque le requiere mucho tiempo. Así, para poder hacer las prácticas de Fisioterapia en el Hospital Universitario de Canarias eligió que fuesen por la mañana para poder seguir entrenando sin problema durante las tardes.

Aunque también ha sido jugadora durante tres años, reconoce que le gusta más entrenar, ya que para ella es más satisfactorio ver la evolución de las niñas, poder enseñarles algo y que aprendan. «Además, mi equipo compite en una liga masculina y es el único femenino de toda la categoría, por lo que ver cómo mejoran cada día me motiva aún más», comenta Laura. Este año asistirá por segunda vez con su equipo a la Donosticup, un torneo femenino que se hace en la ciudad de San Sebastián, donde compiten equipos de muchos países, como el Olympique de Lyon o Paris Saint-Germain.

Piensa no dejar nunca el fútbol, aunque debido a la cantidad de trabajo que le supone la Universidad está planteándose parar durante el próximo año, ya que admite verse apurada con las clases. Sin embargo, es algo que aún no ha decidido porque va a hacer todo lo posible por seguir compaginándolo. «Mi sueño es llevar la fisioterapia al deporte y ejercer de entrenadora y fisioterapeuta a la vez en un club».

«Lo más importante es que las jugadoras se crean que son iguales al resto»


Laura Martín confiesa que en el fútbol base también hay machismo y que se ve en los jugadores del equipo contrario, en los aficionados de la grada, en los entrenadores y también en los árbitros. Eso sí, apunta que poco a poco va evolucionando y que «cada vez hay más niñas en equipos mixtos o entrenadores que educan bien en valores a sus jugadores». A su vez, comenta que para que traten a las chicas como iguales, ellas tienen que creérselo y actuar como tal.

La entrenadora, que define el deporte como «trabajo, sacrificio y equipo», lanza un mensaje de ánimo antes de concluir la entrevista: «El deporte, y ahora en concreto el fútbol, es para todos. Para todos los que quieran ser espectadores, jugadores, entrenadores o árbitros, así que animo a todas las niñas que les guste jugar al fútbol a que lo hagan, aunque en sus casas no esté bien visto o aunque la critiquen en el colegio».

Omayra Cazorla, Petite Lorena y Carmen Cabeza, hoy sábado en el Paraninfo

Cultura / Ocio
El espectáculo será conducido por la popular presentadora Eloísa González. Foto: PULL

El Paraninfo de la Universidad de La Laguna trae hoy sábado, 18 de mayo, a partir de las 21.00 horas, a tres de las cómicas más populares de Canarias: Omayra Cazorla, Petite Lorena y Carmen Cabeza. Juntas ofrecerán el espectáculo La Noche Golfa que será conducido por la popular presentadora Eloísa González. Las entradas están a la venta en la página web del Paraninfo Universitario en Tomaticket al precio de 15 euros en venta anticipada y 18 euros en taquilla.

Trabajadora social, actriz y monologuista, Omayra Cazorla ha hecho popular gracias al estilo grotesco y natural que muestra en sus vídeos y actuaciones cargadas de reivindicación social. La cómica se define a sí misma como «feminista de verbo, monologuista de carne».

Uno de sus vídeos más virales, superando el millón de reproducciones en Facebook, fue el que dedicó a Amancio Ortega, dueño de Inditex, a propósito de la falta de tallas grandes en sus tiendas. Su denuncia traspasó los límites de Canarias y tuvo una gran repercusión nacional. También han sido muy comentadas las parodias en su canal de YouTube de canciones como Lo malo (convertida en Pa gorda yo) o el tema de Maluma, Mala mía, donde critica el machismo y llama a las mujeres a empoderarse.

Lorena González Orribo, actriz de cine y televisión, cómica de vocación, fue bautizada con el apelativo de Petite por Ramón Araujo, grupo satírico Anticrisis Consort. Petite Lorena ha recorrido durante más de quince años salas y escenarios en fiestas populares, teatros, televisiones de toda España cimentando su carrera sobre la base del trabajo duro.

Ha combinado sus espectáculos unipersonales con su carrera en cine y televisión, con directores como Juan Carlos Falcón (La Caja), Antonia San Juan (Del lado del Verano), Félix Sabroso y Dunia Ayaso (Mujeres). También ha sido una colaboradora habitual en diversos programas de la Televisión Canaria y, a nivel nacional, fue escogida como colaboradora de los programas La sonrisa del Pelícano y Esta noche cruzamos el Mississippi, ambos de Pepe Navarro.

Carmen Cabeza es una actriz canaria, humorista y ganadora de varios premios con sus monólogos teatrales y de humor. Se define como actriz de profesión y profesora de vocación, además de una mujer feminista que intenta llevar siempre la sonrisa puesta. Ha trabajado en compañías como Helena Turbo Teatro y Troysteatro y ganó el primer premio al mejor monólogo de humor del Club Regia en 2012 y el segundo premio en el certamen Monolodrago ese mismo año.

 

 

España, mi país. Español, mi orgullo

Opinión
Bandera española hondeando al viento. Foto: PULL

Tenía once años cuando España ganó el Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Fue una de las pocas veces en la que he visto a toda la nación unida. A raíz de ahí, me pregunto continuamente por qué no puede ser siempre así. Por qué no puedo llevar orgulloso los colores de mi patria sin que me miren como un facha. Por qué existe cierto complejo de decir «estoy orgulloso de ser español». Muchas veces intento encontrar una reflexión que me lo explique, pero por más que le doy vueltas a mi cabeza no la veo.

No voy a pedir que todo el mundo tenga una bandera de España en su balcón. O que tengan una pulsera roja y gualda. Aquí cada uno ama y quiere a esta nación como quiere. No soy nadie para dar lecciones de patriotismo y creo que es bueno que todos tengamos en mente un concepto de España diferente, pero lo que no es soportable es que no haya total libertad para querer y poner por encima de todo a mi país.

Si hay algo que me ha enseñado la vida, es que con los sentimientos y las pasiones de las personas no hay que meterse. Sin embargo, el problema recae cuando compatriotas tuyos te dicen lo que está bien y lo que está mal. Lo que vale y lo que no. Lo que tienes que llevar y lo que no puedes lucir. Lo que tienes que contar de la historia y lo que debemos esconder. Es aquí donde está la cuestión, es decir, en que gente de tu propio país te limite te indique unas pautas sobre cómo debes actuar y opinar respecto a tu nación.

Esto que digo está sucediendo en la actualidad. No son locuras mías. Todos hemos podido ver como se han provocado altercados entre los antitaurinos y los aficionados a los toros. También se ha visto como han increpado en alguna manifestación a ciertas personas tan solo por llevar una bandera de España. Y no, no me refiero exclusivamente a protestas independentistas. Mis tiros van más por los alborotos que montan ciertos colectivos subvencionados por determinados partidos políticos. Lastimosamente, este gran problema se genera por la ausencia de algo muy bonito llamado «respeto». Yo tolero que a ti no te guste ni la bandera, ni las tradiciones, ni la cultura de España, pero, ¿por qué no se hace lo propio con mis gustos? Juzguen ustedes mismos.

Ahora, desgraciadamente me centró en la política, debido a que creo que debe ser independiente al tema que estoy tratando, aunque esto en España no pasa. ¿Cómo puedo demostrar lo que comento? Pues muy fácil. Estoy seguro de que los que me estén leyendo ahora mismo pensarán que soy de derechas, católico y monárquico… y sí, queridos lectores, aquí está el problema. Que todo lo relacionamos con la política por culpa de ciertos grupos parlamentarios, que rechazan algún que otro símbolo español. Y este aspecto, solo pasa aquí.

Estoy seguro de que si un ciudadano estadounidense hace un artículo como este, no diríamos que es votante de Trump o de Hillary Clinton, básicamente porque ninguno de los dos renuncia de la bandera ni tampoco se niega a decir la palabra «Estados Unidos», y ni mucho menos, hacen pactos con los movimientos independentistas. Todo esto, pasa en España.

En definitiva, ojalá que este aspecto de nuestra nación cambie. Tengamos claro que los raros no somos nosotros, sino aquellos que no dan la libertad de pensar cómo te dé la gana (y para colmo se hacen llamar antifascistas). No sigamos cediendo terreno.  Yo, mientras espero que esto cambie, seguiré soñando con que todo sea siempre como aquél 11 de julio del 2010…

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