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abril 07, 2019

La historiadora Ana Viña afirma que la mujer en los siglos XV y XVI era invisible

Artes y Humanidades
La profesora fue nombrada el 31 de enero Hija Predilecta de La Palma. Foto: L. Matías

Ana Viña Brito es una mujer con una amplia y nutrida carrera profesional como profesora e historiadora. Se licenció en Geografía e Historia en la Universidad de La Laguna y es doctora en Historia Medieval por la Universidad de Sevilla. En la actualidad, es profesora titular de la Universidad de La Laguna en la Facultad de Geografía e Historia y recientemente recibió el título de Hija Predilecta de La Palma, isla en la que nació.

Tras una pequeña sonrisa reconoce que recibir esta distinción supuso una gran satisfacción y reconocer su labor investigadora. La primera de ellas se debe a que no es habitual que se le dé este reconocimiento a una mujer que esté en activo y, en segundo lugar, a una mujer historiadora, ya que parece que ese tipo de reconocimiento solo se les da a científicos cuando en realidad todos hacen ciencia. “Es uno de los mayores orgullos que como investigadora y como persona puedo tener”, apunta.

Gran parte de su trabajo ha sido dedicado a las mujeres en los siglos XV y XVI. Reconoce que le atrajo el desconocimiento sobre las mujeres en La Palma. La docente comenta que la mujer en esa época era invisible, pero que, por contra, «sí tenía un papel importante, aunque esto es fundamentalmente visible en el momento en que enviuda».

Por otro lado, no solo se centra en Canarias en lo respectivo al tema de las mujeres, sino que también ha llevado su investigación hasta el señorío de Osuna, en Andalucía. Por ello, aclara las diferencias, si es que las había, entre la situación de la mujer en ambos territorios. La historiadora parece tenerlo claro: existen diferencias. Estas se debían a que La Palma era una tierra de realengo, conquistada directamente por la Corona de Castilla, mientas que Osuna era un señorío de una orden militar. Por lo tanto, hay diferencias no tanto en cuanto a la mujer en sí como persona sino en cuanto al territorio en el que se ubica: «Por la propia institución de lo que es una orden militar, el papel de la mujer quizás queda un poco al margen. Pero a nivel interno, son las que organizan la casa, la educación…».

«Era como si fueran siempre menores de edad»


Siguiendo con el tema de la mujer, Viña también cuenta con artículos sobre el papel de las mujeres en la repoblación de Canarias. Sobre este tema comenta que eran poco visibles y dependían de los hombres. “Era como si fueran siempre menores de edad”, afirma. Como ejemplo de esto, pone los testamentos antiguos, en los que las mujeres siempre quedaban en un segundo lugar.

Ana Viña también ha abordado el papel que ha desempeñado la caña de azúcar en las Islas. Así, señala que este producto fue decisivo para la configuración social de los espacios. De igual forma, sobre la situación del agua en Canarias en los siglos XV y XVI, comenta que el problema no era que no tuvieran agua, sino que había que obtenerla de los barrancos y poner unas infraestructuras. «Este proceso era muy costoso y solo lo podía llevar a cabo quien tuviera el montante económico», subraya.

Documentos en la Red


Ana Viña confiesa que de su proceso investigador le ha llamado especialmente la atención todo lo que gira en torno al azúcar, «porque a través de esto he podido analizar el papel de las mujeres propietarias, los contratos de compraventa y demás».

Su carrera hasta ahora ha estado muy nutrida pero, ¿qué tiene pensado para el futuro? La profesora explica que tiene un proyecto de grupo de investigación llamado CORDICan, que tiene como objetivo digitalizar documentos canarios para subirlos a la Red y que todos puedan acceder a ellos. Ahora mismo cuentan con casi mil documentos esperando a poderlos subir.

En cuanto a su disciplina académica, la profesora considera que las Humanidades son una base fundamental y que no están muertas. El problema se produce, afirma, «si cada uno trabaja en su despacho sin plantear grandes equipos».

 

Los valores europeos de Aegee Tenerife

Sociedad
La Asociación promueve una imagen de Europa unida, abierta y sin fronteras. Foto: PULL

Los que han estado de Erasmus en otro país europeo seguramente han tenido la suerte de conocer a una asociación que lleva el nombre de Aegee (en francés: Association des États Généraux des Étudiants de l’Europe). También llamada Foro de Estudiantes Europeos, estamos hablando de una entidad interdisciplinar de universitarios, apolítica, aconfesional y sin animo de lucro. Nacida en 1985 cuenta con el apoyo de la Comisión y del Parlamento Europeos. La Laguna es solo una de las 271 ciudades de cuarenta países que puede presumir de tener esta asociación.

La Organización promueve una imagen de Europa unida, abierta y sin fronteras y valora la participación activa de los jóvenes en su desarrollo. Con estos objetivos, se fomenta la movilidad estudiantil, el aprendizaje de diferentes idiomas y la cooperación a nivel internacional en el mundo académico.

Los integrantes de Aegee organizan actividades interculturales, fiestas, viajes, cursos, talleres y campañas. Se estima que el numero de participantes de los diversos eventos organizados a través de los años, supera los doscientos mil.

Héctor Figueras, estudiante de Ingeniería y tesorero de Aegee Tenerife, explica que tratan de enseñar la cultura de Canarias en toda Europa y hacer que los canarios tengan una relación más directa con personas del Continente europeo. Por ejemplo, «en Navidades organizamos un evento para que vinieran jóvenes de todas partes de la Unión Europea a pasarlas con nosotros en un entorno más cálido».

El mayor problema que encuentran en su día en día es que los canarios no ven Europa como algo cercano y por ello no aprovechan las ventajas de conocer otros países. Están intentando resolverlo animándoles a salir fuera gracias a un programa de eventos en verano por diferentes estados europeos, llamado Summer University. Los que se apuntan siguen siendo pocos, pero son optimistas para el futuro.

Laura Matos, estudiante de Psicología, apunta que entró en Aegee Tenerife porque le apetecía conocer gente nueva, viajar y practicar idiomas. Además, subraya que «me habían hablado de un viaje en verano que estaba muy bien y decidí apuntarme”.

Maria Bollas, estudiante italiana de Erasmus en la ULL cree que el trabajo de Aegee es muy importante porque con todas las actividades que organizan, facilitan mucho la primera parte del Erasmus. «Gracias a estas puedes empezar a conocer la ciudad y encontrar muchas personas españolas y de toda Europa”, afirma.

El Buddy Program


El Buddy Program es un programa de ayuda para los estudiantes Erasmus entrantes (llamados Incoming Buddy). A ellos se les asigna un local buddy que les asistirá en la integración en la Universidad y en la vida lagunera y, quizá, ser sus primeros amigos en Tenerife.

Daniel Barea, miembro de Aegee Zaragoza, describe así su experiencia: “Me aporta mucha satisfacción por ayudar a una persona desorientada con la universidad y a buscar piso. Me gusta mucho la sensación que tengo cuando, después de conocer a gente extranjera, les encuentro de fiesta y me saludan”.

A veces un local buddy puede dejar de ser simplemente una guía, como en el caso de Tobías García, estudiante alemán de Erasmus en la ULL: “Pablo es como mi mejor amigo aquí. Desde el principio nos llevamos bien, porque tenemos muchos intereses en común: cada semana jugamos juntos al fútbol y los findes vamos a la playa, hacemos excursiones o descubrimos otras islas. Me ayudó a conocer la cultura canaria y mucha gente de aquí. Es un placer tenerle como amigo”.

 

‘La máquina del tiempo’, de Juan Amodeo

Videomóvil

El conocido humorista sevillano Juan Amodeo actuó ayer sábado 6 de abril en el Paraninfo de la Universidad de La Laguna. Con la herramienta del humor, contó a los espectadores el viaje que había realizado a través de varias épocas acompañado por su máquina del tiempo. Recorrió etapas de la historia como la de Jesucristo, Cristóbal Colón y Franco. En la función, la risa fue tan protagonista como el propio artista. Como decía Bertrand Russell: “El buen humor es la cualidad moral que más necesita el mundo”.

El candado de Pandora

Literatura
El rumbo de toda una vida puede cambiar en cuestión de segundos. Foto: Deborah Barroso

Hacía ya mucho tiempo que había cerrado el candado,

recuerdo incluso tirar la llave,

perderla, enterrarla…

Con la convicción de que nunca más me abriría,

cerré el maldito candado y tiré la maldita llave.

 

Lo hice por rabia,

ira,

enfado.

Lo hice por miedo.

 

Creí que ni el mar ni la tierra

me devolverían esa pieza de metal,

pero lo han hecho.

¡Dichosos caprichos de la madre naturaleza,

maldita!

 

Maldigo tu fuerza e ímpetu,

y tus ganas de romper esquemas;

maldigo tus órdenes sigilosas

que debo acatar como si fueran propias.

 

Hoy te odio,

te bajo del trono.

 

Coge la llave de nuevo

y no me la des otra vez.

Trágate el metal que me abre,

no me lo des ni a mí ni a nadie.

 

Que tengo miedo, ¡maldita sea!,

miedo de abrirme yo

y recordar las heridas de Pandora.

¡No nos prohíban morir!

Opinión
La eutanasia o el suicidio asistido debería ser una opción para aquellas personas que no quieran seguir viviendo. Foto: PULL

Ángel Hernández fue detenido este miércoles tras haber ayudado a morir a su mujer, enferma terminal de esclerosis múltiple. Una vez más se abre el debate de la eutanasia, práctica que está penalizada en el Código Penal con condenas de hasta diez años de cárcel. En los últimos días, este nuevo caso ha sacado a colación si se debe legalizar o no la eutanasia en España. El PSOE había tramitado una proposición a la que el PP se opuso y que con la convocatoria de elecciones generales se paralizó. Debido a esto, ni Ángel ni su mujer quisieron esperar más.

Todos debemos tener la oportunidad de poder decidir cómo queremos seguir con nuestra vida o cuándo ha llegado el momento de acabar con ella. María José Carrasco llevaba enferma desde los 32 años. Ya había intentado suicidarse una vez, pero su marido la detuvo. Hoy por fin puede descansar en paz tras largas décadas de sufrimiento. Se encontraba en fase terminal y los cuidados paliativos apenas mitigaban su dolor. Es difícil ponerse en el lugar de los demás y llegar a entender por qué quieren poner fin a sus días. Pero no es motivo para que una ley decida por ellos. No sabemos el dolor con el que viven constantemente, postrados en una cama sin poder hacer nada, dependiendo íntegramente de otras personas para realizar acciones vitales como ir al baño o comer. Algunos incluso están sedados, en coma, a la espera de una muerte natural que, quizás tarde años en llegar. Esto no es vivir.

Animales sí, personas no


Aún se piensa con mentes muy tradicionales, religiosas, que creen que, si Dios te da la vida, solo él te la puede quitar. No somos capaces de empatizar con el dolor de los demás. Para ellos es una tortura tener que afrontar una enfermedad que apaga sus energías por momentos. Sin embargo, ¿por qué sí somos capaces de sacrificar a un animal cuando está sufriendo? Lo mismo que hacemos con nuestras mascotas cuando están enfermos, con las lesiones incurables de los caballos, heridas graves tras un accidente… Deberíamos hacer lo mismo con las personas. Si un animal tiene derecho a morir y dejar de experimentar un dolor agonizante, ¿por qué no una persona?

Es necesaria una regulación de la eutanasia o el suicidio asistido. Ya hay países en los que esto es posible, como Suiza, Holanda, Luxemburgo… Muchas personas deciden viajar a estos lugares para poder morir sin tener repercusiones legales. No es el caso de Ángel. Él quiso realizar este último acto de amor por su mujer, quien le había expresado su consentimiento múltiples veces. De hecho, grabó un vídeo en el que le preguntaba si realmente estaba segura. Es la única prueba que hay y que puede servir para rebajar su pena.

Como es lógico, toda ley debe tener unas condiciones. La eutanasia debe estar justificada para casos extremos como enfermedades irreversibles o sufrimiento intolerable. Además, el paciente debe estar en pleno ejercicio de sus facultades mentales y dar su consentimiento expreso. Salvo en casos de aquellos que estén en coma, quienes serían sus familiares los que deberían tomar la decisión.

Nada ni nadie debe tener el poder de prohibir nuestras decisiones personales, de establecer cuáles son los límites tolerables para nuestra salud. Luchemos por acabar con el suplicio de miles de personas. Luchemos para que la eutanasia no suponga una muerte clandestina.

Una delegada de Cruz Roja parte a Mozambique como coordinadora médica

Solidaridad
Greisy Trejo ya ha participado en cuatro misiones humanitarias. Foto: PULL

Como ya informó este diario el 25 de marzo, dos integrantes de Cruz Roja en Tenerife (Emmanuel Marrero y José Francisco Allo) partieron a la ciudad de Beira en Mozambique como integrantes de la Unidad de Respuesta en Emergencias de Agua y Saneamiento, con el objetivo de distribuir agua segura a la población afectada tras el paso del ciclón Idai el pasado 15 de marzo y facilitar recursos de saneamiento masivo para más de cinco mil personas.

A este dispositivo se unirá mañana lunes, 8 de abril, Greisy Trejo, voluntaria y trabajadora en el área de Salud, Socorros y Emergencias de Cruz Roja en la capital tinerfeña. Será desplazada como coordinadora médica para apoyar el despliegue de la Federación Internacional de Cruz Roja y Media Luna Roja, entre cuyas funciones estarán las de coordinación de las actividades de salud con autoridades sanitarias y la coordinación interna con las diferentes áreas de salud, clínica y salud pública.

Para Trejo esta es ya su cuarta misión humanitaria en la que ha participado. La primera fue en 2015 en apoyo a la crisis migratoria de desplazados burundeses a Tanzania. Ese mismo año, fue desplazada a Grecia, para desarrollar su labor como enfermera en apoyo a la población afectada por la crisis migratoria europea, país al que volvió a partir desde 2016 hasta inicios del presente año, para cubrir la coordinación de la respuesta en salud.

Este llamamiento de emergencia de Cruz Roja permitirá apoyar también la atención a las personas más vulnerables, como personas mayores y enfermas, niños y niñas que están solos, mujeres embarazadas y familias, entre otros grupos.

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