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marzo 07, 2019

Martinón: «Es inaceptable e inadmisible que todavía exista desigualdad»

ULL
Laura Aguilera, directora de la Unidad de Igualdad de la ULL, leyó el manifiesto de la CRUE. Foto: PULL

Con el fin de no interferir en la convocatoria de huelga general prevista para mañana, 8 de marzo, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, el centro académico celebró esta mañana en su Edificio Central el acto institucional pertinente, durante el cual se dio lectura al manifiesto emitido por CRUE Universidades Españolas titulado Por la plena Igualdad de Mujeres y Hombres. El acto fue presidido por el rector, Antonio Martinón, y contó con la presencia de una nutrida representación del equipo de gobierno y la comunidad universitaria en general. El manifiesto fue leído por Laura Aguilera, directora de la Unidad de Igualdad de la ULL.

El rector señaló que la desigualdad entre hombres y mujeres es una realidad asentada que es necesario corregir con políticas específicas, pues resulta “inaceptable e inadmisible” que aún exista. También se congratuló de que en las próximas elecciones al Rectorado serán “tres mujeres valientes y generosas” quienes presenten sus candidaturas. “Ese hecho tiene un valor social importantísimo y vuelve a situar a la universidad como faro”, destacó.

Texto íntegro del manifiesto:

“El establecimiento del principio jurídico de igualdad entre mujeres y hombres fue uno de los grandes hitos sociales del siglo XX y la plena consecución de ese derecho universal debe ser uno de los logros colectivos que ahora veamos culminado. Los avances en el camino hacia la igualdad efectiva han sido el resultado de los esfuerzos de muchos actores sociales, muy especialmente de las universidades. Nuestro papel es primordial en la transmisión de valores para construir una sociedad cada vez más tolerante, justa e igualitaria. Pero la meta no se ha alcanzado aún. Y ya es tiempo de encarar la recta final.

Las universidades somos un reflejo de nuestra sociedad y en ellas vemos con satisfacción cómo se ha alcanzado el equilibrio entre mujeres y hombres en sus aulas, en sus claustros o en los expedientes académicos más brillantes. Sin embargo, también vemos con inquietud cómo persiste ese techo de cristal que frena el acceso a los puestos de máxima responsabilidad, cómo las carreras científicas o académicas se ven lastradas por las cargas que asumen mayoritariamente las mujeres en el ámbito familiar o cómo no somos capaces de atraerlas hacia las carreras tecnológicas. Tampoco hemos conseguido erradicar de nuestras comunidades universitarias la violencia machista y el acoso sexual y por razón de sexo.

Todas estas desigualdades no sólo son injustas e intolerables, muchas incluso ilegales, sino que además nos hacen perder mucho talento. Sin la plena participación de las mujeres en todos los ámbitos perdemos una visión insustituible para la ciencia y privamos a la sociedad de nuevos enfoques que nos conducirían a valores más sostenibles y eficientes. CRUE Universidades Españolas trabaja a diario desde las unidades de igualdad de sus universidades para promover la igualdad dentro y fuera de nuestras comunidades y, también, contamos con una larga trayectoria en estudios universitarios de género, con magníficos equipos de investigación.

Gracias a ese esfuerzo conjunto, tenemos una legislación y unas políticas públicas de igualdad innovadoras que están contribuyendo a conformar una sociedad mejor y más justa. Pero toda acción provoca una reacción. El estudio de las desigualdades de género ha aportado un riguroso corpus teórico, avalado científicamente, que no merece ser puesto en duda con argumentos exclusivamente ideológicos, como se ha hecho en los últimos meses. Las universidades queremos expresar nuestra preocupación por los debates que cuestionan la existencia misma de las políticas de igualdad y lucha contra la violencia de género bajo el equívoco argumento de que discriminan a los hombres. Por ello, pedimos que los partidos políticos traten con rigor y responsabilidad las políticas de igualdad y dejen a la literatura académica especializada y al conocimiento experto de género ilustrar esas discusiones”.

«Cuando la gente se aburre no piensa»

Cultura / Ocio
El dramaturgo de Insularia Teatro está a punto de estrenar su última obra, 'R3: Máquina del futuro!'. Foto: PULL

En un primer momento, Gerardo Barrios se muestra reacio a la entrevista. Desde que se incorporara a Insularia Teatro, él es el encargado de gestionar el departamento de comunicación, pero lo hace reservándose de todo protagonismo; de ahí, precisamente, mi interés por acercarme a una figura, por lo general, tan indispensable como desconocida. Barrios se erige, no obstante, como un productor de textos con una sensibilidad exquisita para los problemas universales de mayor actualidad. A punto de estrenar su última producción, R3: Máquina del futuro!, el dramaturgo nos enseña algunas de las claves para desenmarañar este apasionante y arduo oficio a la par que nos abre el apetito con las últimas propuestas de la compañía.

¿Se puede vivir del teatro? “Me encantaría poder responder a la pregunta con una rotunda afirmación, pero lo cierto es que es muy difícil. Las posibilidades se amplían cuando perteneces a una compañía consolidada, con medios afianzados y una oferta amplia y permanente. En cualquier otro caso, se vuelve muy complicado. En mi experiencia, si circunscribimos la pregunta en sentido estricto a la dramaturgia, le diría que la posibilidad de vivir de forma exclusiva del teatro es remota”.

Y aún así, no dudaron en fundar una compañía en plena crisis. ¿Por qué? “Sencillamente, por amor al teatro. Cuando César Yanes y Leandro González fundaron Insularia Teatro, allá por el 2014, no pensaron en que la crisis iba a ser un impedimento para desplegar su pasión por este oficio. Hace algo más de un año, cuando se me presentó la oportunidad de sumarme a la compañía, no lo dudé en segundo. A los tres nos une lo mismo: un increíble espíritu vocacional que nos ayuda a enfrentarnos a los problemas que se nos plantean como si fueran nuevas aventuras. Tampoco quiero que se me malinterprete, pero si buscas estabilidad laboral, el teatro no es tu sitio. Supongo que es el riesgo que entraña dedicarse al ámbito artístico en general”.

De Sófocles a Platón: simbiosis entre arte y pensamiento


Usted es profesor de filosofía. ¿Cómo llega de esta a la dramaturgia? “Es una pregunta preciosa. El teatro tiene un enorme contenido filosófico. Siempre he pensado que entre la filosofía y las disciplinas artísticas se tienden puentes que facilitan una constante ebullición de ideas. Concibo este campo del conocimiento como una herramienta que me mantiene en contacto con problemáticas humanas fundamentales y las distintas formas de expresión mediante las que se abordan estas. Yo entiendo que la filosofía es el cuestionamiento del orden social, que luego se ramifica en múltiples direcciones; en mi caso, ha sido la literatura y, en concreto, la dramaturgia. El teatro de Sófocles esconde tanto contenido filosófico como las obras de Platón o cualquier otro filósofo al uso”.

Ninguno de los miembros de Insularia Teatro se dedica exclusivamente al teatro. ¿Cómo logran compatibilizar ambas vertientes profesionales? “Quitándole horas a todo lo demás. Tampoco quiero trasladar una idea de sacrificio extremo, pero sí es cierto que en muchas ocasiones debemos renunciar a tiempo de sueño o de vida social para lograr compatibilizar nuestros trabajos hasta alcanzar un producto teatral de calidad. De cara a este objetivo, lo único que está a nuestro alcance es priorizar las distintas actividades y dejar en cuarentena otras que también son importantes, pero que apremian menos. No es una tarea fácil, aunque sí que resulta gratificante al final”.

Si algo caracteriza su obra es que está transversalizada por un afán social. ¿Cómo se consigue eso? “Sin petulancias de ningún tipo. Mi misión al escribir no es hacer pensar a alguien específicamente, pero espero que una de las cosas que ocurran cuando el público se encuentra cara a cara con las propuestas de Insularia sea la subversión de alguna de sus ideas o conceptos. Siempre he sostenido que un buen libreto se fundamenta en una combinación entre reflexión y entretenimiento; el teatro no se concibe sin un punto de diversión. El montaje de una obra es el resultado de un trabajo complejo que converge desde muchos frentes y es indispensable que desde todos ellos se incluya una dosis de placer y diversión. Cuando la gente se aburre no piensa y lo último que yo deseo es aburrir”.

«Concibo la escritura como un proceso de investigación exhaustivo»


En R3: Máquina del futuro!, mantienen intacta esa esencia, pero esta vez se dirigen a un público infantil… “Tras el éxito de Federico y Salvador, teníamos ganas de abordar un nuevo tema y dirigirlo a un público aún inexplorado para nosotros: el familiar. Pensábamos que era muy importante centrarnos en la cuestión medioambiental porque la responsabilidad del problema nos ocupa a todos. Además, en esta ocasión, convenimos en abrir un canal de comunicación directo con los más jóvenes. De esta forma, nos encontramos con un tema que es acuciante, pero al que nos acercamos desde el entretenimiento. Por eso trabajamos hasta dar con la fórmula perfecta: un par de marcianos que nos vienen a instruir en las tres erres: reciclar, reducir y reutilizar. Todo eso, además, con una ambientación muy estrafalaria porque está plagada de referencias ochenteras divertidísimas”.

¿El reto es mayor? “En todo proceso de escritura, uno no puede perder de vista hacia quién se dirige. En este caso, el espectro del público se amplió porque había que divertir tanto a los niños como a sus padres. Por lo tanto, sí, el grado de exigencia a la hora de escribir, del tratamiento de los personajes, de la creación de la trama… supone un esfuerzo mayor, aunque muy estimulante”.

Sé que es un tópico, pero ¿cómo se enfrenta al proceso de creación? “Yo siempre parto de la nada. A partir de ahí, me muevo por mis intuiciones. Por regla general, me planteo la escritura como una labor de investigación. Somos una compañía a la que nos gusta planificar el rumbo que vamos a seguir, discutimos y acordamos los temas que queremos abordar. Entonces comienza un proceso de varios meses en los que estudio, aprendo e interiorizo datos, historias, formas de ver y sentir… Es como estar en medio del océano y saber que en algún momento vas a llegar a puerto, pero no sabes cuándo con exactitud. Mi sensación es que siempre estoy persiguiendo algo, incluso cuando escribo. Que logre atraparlo ya es harina de otro costal”.

«El teatro canario goza de muy buena salud»


Teatro y Canarias, en apariencia, no parecen un binomio compatible. ¿La insularidad es un obstáculo para el desempeño de esta arte? “No me cabe ninguna duda de que en Canarias se hace un teatro fantástico. A medida que me adentro en este mundo, conozco a grandes profesionales que se entregan en cuerpo y alma a esta arte: estoy descubriendo un universo de un enorme rigor y pasión artística. Evidentemente, la insularidad es un obstáculo que hay que superar, no solo en el teatro, sino en el sector cultural en términos generales. De cualquier modo, lo tengo clarísimo: el teatro goza de muy buena salud en el Archipiélago”.

Ya en Federico y Salvador comprobamos lo importante que es la integración de diversas artes en su propuesta teatral. ¿Cómo se plasma eso desde el texto? “Desde el libreto se plantea un universo primigenio sobre el que se construye a través de un arduo proceso donde cada profesional va añadiendo su propia perspectiva del asunto. De este modo, el producto final es la suma de una serie de interpretaciones acumulativas, distintos pliegues de lectura que se superponen. Lo que el público ve durante la representación es el resultado de esa operación. En R3 habrá música, canciones, cuentos y, sobre todo, mucha magia… Hasta aquí puedo leer”.

Tras abordar la cuestión LGTB y retratar conflictos nacionales muy complejos, ahora le llega el turno al medio ambiente. ¿De dónde nace esa preocupación social? “Hace algunos días leía algo terrible: las costas canarias están llenas de microplásticos repletos de sustancias tóxicas. El cambio climático es real y también lo son sus consecuencias. El agotamiento de los recursos, la contaminación atmosférica y de las aguas, la destrucción de ecosistemas enteros, la desertificación… Muchos de estos efectos tienen un carácter irreversible, comprometen el futuro del planeta. No soy de los que piensan que el arte tiene las claves para solucionar todos nuestros problemas, pero sí quisimos aportar nuestro granito de arena y concienciar a las generaciones jóvenes desde el entretenimiento”.

Además de R3, ¿qué otros proyectos tienen en mente? «Aún es demasiado pronto para adelantar nada, pero sí le puedo decir que nos va muy bien con las otras tres producciones que tenemos en marcha: Federico y Salvador, Al vino, vino y De hombre a hombre. De momento, tenemos muchas ganas de estrenar, el 17 de marzo en el Teatro Victoria, R3: Máquina del futuro!. A partir de ahí, seguiremos trabajando y anunciando nuevas fechas. Estamos muy ilusionados”.

La UDV impartirá al alumnado un curso gratuito sobre competencia digital

ULL
La inscripción estará abierta hasta al 25 de marzo o hasta que se agoten las 150 plazas disponibles. Foto: PULL

La competencia digital es una de las destrezas clave del siglo XXI y está relacionada con el uso correcto y eficiente de las tecnologías para la información, la comunicación y la resolución de problemas en la vida cotidiana. Aunque parece sencilla, distintos informes indican que la población europea tiene un nivel insuficiente de competencia digital. Desde la Unidad para la Docencia Virtual (UDV) de la Universidad de La Laguna se viene trabajando en la formación del alumnado universitario en la competencia digital, específicamente a través de un curso online y gratuito, lanzado por primera vez en el curso 2016/17.

Dada su amplia aceptación, se ha abierto la inscripción para la cuarta edición, y, como en sus anteriores ediciones, se desarrolla enteramente en línea, gratuito y convalidable por un crédito. El curso es impartido por personal de la Unidad para la Docencia Virtual y de los servicios de Audiovisuales ULLmedia, TIC y Biblioteca.

La valoración general realizada por los estudiantes en sus anteriores ediciones es muy satisfactoria, de las que se destaca la organización, la claridad de los materiales y disponibilidad de los tutores. La estructura del curso es modular, con siete bloques temáticos de duración semanal, entre los que el alumnado debe seleccionar cinco, basándose en sus propios intereses:

Módulo I: Acceso y uso del Campus Virtual ULL.
Módulo II: Servicios Universitarios ULL (Portal, Tarjeta Universitaria, Wifi, etc.).
Módulo III: Sistemas de Videoconferencia.
Módulo IV: Correo Institucional ull.edu.es.
Módulo V: Documentación en la nube.
Módulo VI: Cursos en abierto (OCW y Mooc).
Módulo VII: PuntoQ: Portal de acceso a los recursos de información de la ULL.

El proceso de inscripción estará abierto hasta al 25 de marzo o hasta que se agoten las 150 plazas disponibles. El periodo de impartición del curso es del 2 de abril al 13 de mayo.

La ULL participa en un estudio sobre canibalismo en el Neolítico

Artes y Humanidades
Los restos se han localizado en el yacimiento de la Cueva de El Toro, en Antequera (Málaga). Foto. PULL

Un grupo interdisciplinar de especialistas en Arqueología, Antropología y la Paleogenética de la Universidad de Durham (Reino Unido), el Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria (Universidad de Santander) y la Universidad de La Laguna ha desarrollado una investigación en el yacimiento de la Cueva de El Toro, en la Sierra del Torcal, cerca de Antequera (Málaga), que ha identificado las evidencias más antiguas de canibalismo en poblaciones agricultoras y ganaderas de la Península Ibérica durante el Neolítico Antiguo (hace 7000 años).

La aparición del Neolítico en la Península trajo consigo profundos cambios en las prácticas de subsistencia con la producción de alimentos, los primeros poblados estables y la transformación ideológica y simbológica de las comunidades campesinas. Uno de los enclaves más privilegiados para entender este proceso es la Cueva de El Toro, en la Sierra del Torcal, que forma parte, junto a los monumentos de Menga, Viera y el Romeral, de los bienes incorporados en la Declaración de Patrimonio Mundial del Sitio de los Dólmenes de Antequera. Los trabajos de excavación, dirigidos por Dimas Martín Socas y María Dolores Camalich Massieu, de la Universidad de La Laguna, permitieron documentar ocupaciones humanas que van desde el Neolítico Antiguo hasta el final del Neolítico Reciente (hace 5000 años).

Este descubrimiento de las evidencias arqueológicas más antiguas de canibalismo en dicho yacimiento ha utilizado diversas técnicas y evidencias, y sus resultados han sido publicados recientemente en la prestigiosa revista científica American Journal of Physical Anthropology.

Los investigadores de la Universidad de La Laguna que han participado son los ya citados Camalich‐Massieu y Martín‐Socas, ambos del Departamento de Geografía e Historia, y Rosa Fregel, del Departamento de Bioquímica, Microbiología, Biología Celular y Genética.

Estudio de los restos


Los restos humanos presentes en los niveles antiguos de Cueva de El Toro pertenecen a siete individuos: cuatro adultos, dos adolescentes de 15 y 12 años, y un niño de 6 años de edad. Aparecieron en dos conjuntos separados: el primero consistía en un cráneo humano que fue tallado para conseguir una forma similar a la de un cuenco y una mandíbula sin evidencias de manipulación, mientras que el segundo contenía varios fragmentos óseos de diferentes regiones anatómicas dispersos en la zona de hábitat con otros restos de actividades domésticas como los desperdicios del consumo de alimentos

El primer conjunto de restos fue intencionalmente dispuesto en un escondrijo dentro de la cueva junto a cuatro recipientes cerámicos que, probablemente, fueron colocados a modo de ofrenda. El cráneo copa, la mandíbula y dos restos óseos del área doméstica fueron datados por Carbono 14 para determinar su antigüedad, que oscila entre el 5000 y el 4800 a.C., lo cual sugiere que ambos conjuntos son probablemente resultado del mismo momento de la ocupación humana de la cueva.

El análisis de ADN realizado en el cráneo copa y la mandíbula confirma que se trata de individuos diferentes. De hecho, el cráneo copa no tenía una relación de consanguineidad directa con los otros restos humanos analizados en la cueva.

Algunos de los huesos del segundo grupo presentan marcas de corte, golpes intencionales, marcas de dientes y señales de alteración térmica. Por lo que se refiere a los restos humanos, el análisis de ADN de algunos restos ha indicado una posible relación de parentesco cercana entre dos individuos, que podría ser maternal, madre e hija, o que fueran hermanas.

El análisis de estos restos óseos ha permitido comprender el proceso en la elaboración del cráneo copa, que comenzaría con el desollamiento del cuero cabelludo y, posiblemente, de la piel que cubría la cara y el resto del cráneo. Posteriormente, se fragmentó el esqueleto facial y la base del cráneo, y se tallaron cuidadosamente sus bordes para lograr una morfología regular. A continuación, fue hervido en un recipiente cerámico, generando algunas marcas de pulido, y eliminando los restos de tejidos que todavía pudieran quedar tener adheridos al hueso.

Episodios de violencia extrema o práctica mortuoria compleja


En cuanto al segundo grupo, procedente del área doméstica, el tipo e intensidad de manipulación observada sugieren que algunos individuos fueron consumidos por humanos. Manifestaciones similares han sido documentadas en otros yacimientos neolíticos del sur de la Península Ibérica como Carigüela, Malalmuerzo y Majólicas, aunque sin información cronológica directa, lo que impide considerar en su justa medida la relación con los restos de El Toro.

La interpretación de estas evidencias es complicada por su carácter extraordinario y se proponen dos hipótesis principales: canibalismo agresivo vinculado a episodios de violencia extrema entre distintos grupos neolíticos o canibalismo funerario como parte de una práctica mortuoria compleja con múltiples episodios.

Hay que destacar que dos individuos del segundo conjunto muestran una relación de consanguineidad de primer grado. Esto significa que los habitantes de El Toro consumieron los cuerpos de una misma familia perteneciente a otros grupos, en el contexto de una violencia extrema contra sus enemigos, o bien el canibalismo tuvo lugar en un contexto familiar donde los muertos de los familiares fueron consumidos como parte de un ritual funerario.

En ambos casos, se trataría probablemente de un canibalismo ritualizado con una fuerte connotación simbólica donde el cráneo copa podría haber participado. Estas hipótesis también afectan la explicación de esta singular pieza con los habitantes de El Toro: podría ser una cabeza trofeo perteneciente a un enemigo o, por otro lado, una reliquia de los habitantes de la cueva.

Este trabajo se ha realizado con la financiación del Programa Marie Curie, de la Comisión Europea; del Ministerio de Economía y Competitividad, y del Programa de Asistencia a la Investigación María Rosa Alonso, del Cabildo Insular de Tenerife.

La Capilla acoge una exposición sobre los fondos marinos canarios

Cultura / Ocio
Además, se realizará una exposición fotográfica de los fondos marinos canarios de Francis Pérez. Foto: Francis Pérez

El Espacio Cultural La Capilla de la Universidad de La Laguna acogerá a partir de hoy, 7 de marzo, la muestra fotográfica Habitantes del Suroeste del fotógrafo submarino Francis Pérez, ganador en 2017 del prestigioso premio World Press Photo. La exposición transmite el frágil e impresionante mundo del silencio y pretende, además, llamar la atención sobre la necesidad de preservar el equilibrio del ecosistema marino en Canarias, amenazado por la acción humana. La muestra permanecerá abierta al público hasta el 1 de abril en el Espacio Cultural La Capilla. Puede visitarse de lunes a viernes de 17.00 a 20.00 horas. La entrada es gratuita.

Entre las instantáneas pueden verse calderones de aleta corta, habitantes de la Zona de Especial Conservación Teno-Rasca y grandes protagonistas de la zona, aunque también hay espacio para observar tortugas marinas, carabelas portuguesas y tiburones azules en su hábitat natural.

La Zona de Especial Conservación Teno-Rasca está situada en el suroeste de Tenerife y alberga 74 especies con distinto grado de amenaza. El fotógrafo destaca, no obstante, la presencia de una de las comunidades de calderón de aleta corta (Globicephala macrorhynchus) más importantes del mundo. Los últimos estudios realizados por la ONG Asociación Tonina estiman la población en alrededor de 391 individuos con distinto grado de residencia.

Aumento del estrés de los animales


No obstante, este espacio marino ha experimentado un incremento notable en el número de visitantes y, como consecuencia, la proliferación de todo tipo de usos y actividades que están impactando en el litoral de manera negativa.

Entre los efectos más preocupantes, reflejados en los últimos informes, están los cambios de comportamiento registrados cuando existen embarcaciones ilegales en las inmediaciones. En concreto, los animales descansan menos y comunidades como la de ballenas piloto presentan valores de cortisol (hormona del estrés) que doblan los de otras comunidades no sometidas a las presiones antropogénicas.

Fotografías con estilo único


Francis Pérez nació en Canarias y comenzó a tomar fotografías submarinas de los fondos marinos en Tenerife. Como amante de los océanos y buceador entusiasta, enfoca el mundo submarino con un estilo único. Sus fotografías muestran su propio punto de vista en lugares como Indonesia, Mar Rojo, Malasia, Sudáfrica, Mozambique, Filipinas, Micronesia, Galápagos, Chile, México, Cuba y las Islas Canarias.

En los últimos años ha colaborado con revistas como National Geographic Spain y con libros como Blue Hope: Exploring and Caring for Earth’s Magnificent Ocean de Sylvia Earle, editado por National Geographic, en el que una de sus imágenes fue la portada. Por otra parte, ha sido galardonado en numerosos concursos de fotografía internacionales incluyendo el primer premio en la categoría naturaleza del World Press Photo 2017.

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